ENTREVISTA | “Una diminuta onda de esperanza”: Kerry Kennedy visita a México y a la región de la Montaña de Guerrero

 

La semana pasada Kerry Kennedy, activista de derechos humanos, e integrantes del Centro Robert Kennedy de Derechos Humanos, visitaron México. Se reunieron con las autoridades electas en la cual sostuvieron una reunión con Alejandro Encinas, quien será el Subsecretario de Derechos Humanos, donde se abordaron temas sobre la crisis de derechos humanos. Las autoridades dejaron ver muy cerca la esperanza de verdad y justicia en el caso de Ayotzinapa. También se tocaron temas de desapariciones y la violencia que se arraiga aún más en nuestra sociedad, además de los temas de corrupción y militarización, entre otros.

A la Montaña llegaron el 18 de octubre para escuchar varios casos que acompaña Tlachinollan y el Centro Morelos de Chilapa. Se escucharon gritos de esperanza y de desesperanza. Una comisión de las autoridades agrarias de la comunidad de San Miguel del Progreso contó el proceso de resistencia contra los proyectos extractivos mineros en la región. Doña Justina Rojas Villar, tesorera de la estructura del Comisariado de Bienes Comunales de San Miguel del Progreso, habló de una resistencia en defensa de la madre tierra. “Mi padre defendió la tierra y él me enseñó a luchar por nuestras hierbas medicinales y por nuestras plantas que nos dan de comer. Vivimos de la madre tierra y por eso ninguna empresa minera va a entrar. Nuestra tierra la vamos a defender porque es sagrada, así como nuestros ríos. Vamos a pelear, aunque sea con palo”.

Por su parte, el drama de las familias desplazadas, así como las familias que buscan a sus hijos, sus esposos porque fueron levantados por la delincuencia organizada coludidas con las autoridades. Este mar de desesperanza sucede con los casos de feminicidios que van al alza en la región de la Montaña como en otras partes del estado de Guerrero.

El día 19 de octubre Kerry Kennedy y su comitiva condujeron sus pasos a la comunidad de Tlatzala, hablantes del náhuatl, ahí la conversa fue con la familia de Bonfilio Rubio Villegas, asesinado por las balas de elementos castrenses en un retén cerca de Huamuxtitlán, Guerrero, cuando viajaba con el anhelo de cruzar la frontera de Estados Unidos para ofrecerles un mejor futuro a su familia y mantener a sus padres de avanzada edad. Sus sueños fueron truncados por las balas opresoras. También se platicó con la familia de Francisco Lauro y su esposa, padres de Magdaleno Rubén Lauro Villegas, estudiante desaparecido el 26 de septiembre de 2014, en Iguala. Doña Juliana dejó caer sus lágrimas por su hijo desaparecido, pero con la esperanza de que llegará a su casa en cualquier rato.

Kerry Kennedy se solidarizó con el dolor de las familias que desnudaron las estructuras del poder con su relato. Kerry, en otra palabras, dijo que habría que levantarse y confrontar para conseguir la paz y la justicia.

Entrevista completa de Kerry Kennedy, defensora de derechos humanos.

¿Cuál es el balance de su visita a México y a la Montaña de Guerrero?

He visto varios cambios desde la última vez que estuve: uno, con cierta esperanza, con la entrada del nuevo gobierno sostuvimos una reunión muy buena con Alejandro Encinas, quien nos dijo que su primera prioridad es resolver el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Habló con mucho corazón, de manera muy genuina, de la situación de los migrantes, de las desapariciones forzadas en México, del tema de los cuerpos no identificados que están en las morgues y también del problema de los feminicidios, así como la conexión de todas estas violaciones de derechos humanos y la corrupción, además del tema de la militarización por la seguridad. Las palabras, el discurso está muy bien, ahora esperamos que eso se traduzca en cambios concretos.

El segundo gran cambio de la última vez que estuve, me refiero al caso de Valentina, el hecho de que hoy ya dos soldados estén en prisión condenados por los hechos y que logró que el caso fuera removido de la justicia militar y que se juzgara por la justicia civil, y bueno, sabemos que los militares están apelando la decisión, habría que ver qué pasa, pero de todas maneras el hecho de que se haya logrado esa condena es una victoria.

El tercer elemento que me llena a mí de esperanza es haber conversado con los líderes de San Miguel del Progreso y del impacto positivo que este consejo agrario, la organización de la comunidad, del movimiento y el éxito de cómo han logrado a las compañías mineras tenerlos fuera del territorio. Estas son tres cosas positivas.

Para mí también ha sido muy gratificante conocer a Arturo Campos porque conocimos a su compañera el año pasado y estuvimos con las autoridades abogando por su liberación, obviamente esos esfuerzos han sido tirados por Tlachinollan, por supuesto, y todo eso son desarrollos positivos.

Por otro lado, hemos visto un incremento en el número de feminicidios y de desplazamiento forzado y claro tiene que ver con una relación directa con el poder de la delincuencia organizada.

¿Qué opina del problema de la inseguridad en México y en Guerrero?

El tema de la inseguridad, sí se puede ver tan serio, la forma de confrontarlo es siguiendo el ejemplo de lo que ha hecho Tlachinollan con la articulación y de movimientos comunitarios, la utilización de mecanismos legales, de incidencia legal.

Mi padre creía mucho en la valentía, sobre todo en la valentía moral, decía que es el atributo más poderoso y más valioso que otros tipos de valentía. También decía que quienes tienen esa valentía moral de enfrentarse contra la injusticia encontrarán amigos en todos los rincones del mundo, y pienso que Tlachinollan personifica eso y es un ejemplo que por esa valentía moral que tienen encuentran compañeros en todos los rincones del mundo.

A todo el mundo le encanta el progreso, pero el cambio es su motivación, y el cambio tiene sus enemigos.

“Cada vez que un hombre defiende un ideal, o actúa para mejorar la suerte de los demás, o lucha contra la injusticia, envía una diminuta onda de esperanza y cruzándose entre sí desde un millón de centros diferentes de energía y valentía, esas ondas construyen una corriente que puede derribar los más poderosos muros de la opresión y resistencia”, cita de un discurso de Robert F. Kennedy que dio el 6 de junio de 1966, en la Ciudad del Cabo, en pleno apartheid.