Nota Informativa | Los 43 y Arnulfo: sin ver el amanecer de la verdad y la justicia

Tlapa, Guerrero, a 28 de noviembre de 2019. En el marco de las luchas por la verdad y la justicia, madres y padres de los 43 y el Frente Popular de la Montaña -organización al que pertenecía Arnulfo Cerón-, estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, de Normal Regional de Tlapa, la Universidad Pedagógica Nacional y organizaciones sociales de la región, realizaron una marcha en exigencia de la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos el 26 de septiembre de 2014, en Iguala. A 62 meses de la desaparición de los estudiantes no se sabe nada aún. Por su parte, a 49 días de la desaparición y asesinato de Arnulfo Cerón Soriano, defensor de derechos humanos, se exigió justicia y castigo a los culpables materiales e intelectuales del artero crimen.

La marcha por la verdad y la vida inició a las 10:30 de la mañana del arco de la Colonia Aviación y llegó al Ayuntamiento Municipal que aún se encuentra tomado con el propósito de exigir justicia y para que se esclarezca el móvil del asesinato de Arnulfo Cerón.

En el mitin, los manifestantes, recordaron que el 26 de noviembre las madres y los padres volvieron a marchar en la Ciudad de México “para recordarle al gobierno que más allá del discurso es necesario pasar a la realidad, donde realmente se pueda asegurar que los estudiantes van hacer encontrados en el estado de Guerrero, porque aquí los desaparecieron en la región de Iguala”.

Abel Barrera Hernández, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, también participó en el mitin con la palabra sabia de que se busca articular las diferentes luchas sociales del movimiento guerrerense de la Montaña y, en este sentido, “nos manifestamos porque Arnulfo Cerón, después de su desaparición, cumple 49 días que nos lo arrancaron con vida, por esa razón tenemos que señalar que aun con los cambios de gobierno, la lucha por  la verdad y la justicia todavía no llega”.

También se señaló que no se crean las condiciones para asegurar que se va a proteger a los luchadores sociales o que se va a respetar la libre manifestación de las ideas, sobre todo, a respetar a las y los defensores de derechos humanos y que nunca se va atentar con la integridad física, menos con la vida de hombres y mujeres que han entregado su vida misma para que en esta sociedad florezca la justicia.

Con Arnulfo hay una deuda de parte del gobierno federal porque su asesinato ha ocurrido en el gobierno de la cuarta transformación y no podemos decir, como lo dijo Enrique Peña Nieto, con los 43, que es un asunto de la autoridad municipal o estatal, dijeron organizaciones de la región.

“La Fiscalía General del Estado de Guerrero debe ver el caso de Arnulfo, pero también puede atraerlo la Fiscalía General de la República porque es de su incumbencia.  Si no atienden el caso de Arnulfo estaremos nuevamente ante la complicidad de las instituciones y las autoridades por proteger y encubrir a los perpetradores. No queremos que se repita la misma historia de gobiernos pasados donde se simulan investigaciones, se emiten declaraciones públicas y al final de cuentas le apuestan al olvido para que siga reinando la impunidad y sigan cometiendo atrocidad los perpetradores tanto del Estado como los miembros que están vinculados a intereses nefastos de la delincuencia organizada”, resaltó Abel Barrera.

En el mitin otras voces buscaron eco para que las autoridades hagan de la verdad y la justicia una sociedad de paz, sin violencia, pero sobre todo no se sigan repitiendo los asesinatos y desapariciones a defensores de derechos humanos y luchadores sociales. La intención no sólo es homenajear a Arnulfo sino articular el movimiento social para hacer un contrapeso contra los políticos que se han despachado con la cuchara grande con los cargos como si fuera un patrimonio particular, el ejercicio del poder municipal. Se ha visto pulular los grupúsculos para seguirse colocando en la silla y seguir lucrando con la pobreza de la gente para seguir en el poder. Las autoridades se han distanciado de la gente y por eso cometen atrocidades, porque no respetan los derechos humanos, razón por la que se han atrevido a desaparecer y asesinar a Arnulfo Cerón Soriano.

La marcha también fue para recordar que las personas han sido apáticas ante el dolor de la gente, incluso se intenta matar nuestra propia esperanza. Se normaliza la violencia sin reflexionar que se camina hacia el abismo, hacia una sociedad putrefacta. Es como el río jale de Tlapa, que muchas “colonias pobres tienen que soportar el olor fétido de las aguas negras, pero es un negocio. El jale es la imagen del olvido, de la inacción de las autoridades locales. Es el olor de la política, ese olor fétido. Los pobres se resignan a vivir así”. Esa era la lucha de Arnulfo para que haya salud, agua potable, educación, proyectos productivos, quería un Tlapa ordenado, un Tlapa justo. Sin embargo, no va a suceder ni con la 4T porque la tijera es para que siga cortando más a los pobres.

Luchar por la transformación de las estructuras del poder que nos discriminan y oprimen. Justicia para Arnulfo y presentación con vida por los 43 y miles más de desaparecidos en el país, son los retos para la construcción de otros mundos posibles, más justo y libre.

Las interrogantes que tiene que resolverse en torno a la desaparición y asesinato de Arnulfo Cerón: ¿Por qué lo desaparecieron y quién lo mandó a desaparecer? y ¿por qué? Entre otras preguntas. Si no se aclara estaremos sumiéndonos en la inmundicia y en la impunidad.