OPINIÓN | La gloria por el infierno: Las multinacionales en Guerrero

 

 

Compañero Zacarías Cervantes,

tu amor por la verdad y tu compromiso

por las causas justas te han colocado

en el umbral de los amigos non gratos

para el gobierno de Guerrero.

Tus reportajes especiales son una

contribución al debate crítico sobre

las actuaciones opacas y corruptas

de las autoridades que en los hechos

muestran ser condescendientes

con el crimen organizado.
Admiramos tu sencillez y valentía, tu pluma

objetiva y puntillosa.

Tu trabajo profesional, cimentado

en la ética del periodista que tiene

una mirada aguda sobre el acontecer

de nuestro estado.

Recibe todo nuestro aprecio y solidaridad.

Existe una gran alarma en la comunidad internacional por la situación que se vive en México ante la grave crisis de derechos humanos. Se ha develado la cortina de los falsos escenarios que pudo construir el gobierno mexicano en el ámbito internacional como un paladín de los derechos humanos. Se agotó su modelo de seguir siendo “candil de la calle oscuridad de su casa”. La misma política internacional dio un giro en los principios básicos de la libre autodeterminación de los pueblos y la soberanía nacional. Se sacrificaron estos valores que se orientaban a consolidar un país preocupado por los grandes problemas que aquejan al mundo: guerra, hambruna, desigualdad social, discriminación, militarismo, racismo, entre otros. En la constelación internacional México brillaba por sus posturas firmes contra cualquier gobierno injerencista. Fue un país que acogió a hombres y mujeres que tuvieron que salir de sus países para encontrar un refugio seguro. México fue un referente de la solidaridad internacional.

Hoy no solo hemos bajado la guardia sino que hemos cedido soberanía en aras de que la nueva embestida colonizadora a través de las multinacionales, venga a nuestro país saqueando nuestros recursos estratégicos. México se ha transformado en el supermercado que oferta al mejor postor el patrimonio de las mexicanas y mexicanos. Los gobernantes hacen sus grandes viajes con aviones de súper lujo para asumir el rol de vendedores de nuestras riquezas. Su política se reduce a firmar tratados comerciales y a realizar eventos suntuosos con los grandes magnates del orbe para ofrecerles las bondades de nuestras leyes a favor de la inversión extranjera.

Es la tecnocracia que se ha encargado de regentear al país. La nueva clase política, para que pueda aspirar a los principales cargos de la administración pública debe tener en su currículum un posgrado de alguna universidad de Estados Unidos. Necesitan ser garantes de la ortodoxia neoliberal, fieles predicadores y practicantes de la doctrina del libre mercado. Lo que más les importa son los movimientos de la macro economía y las transacciones en las bolsas de valores. Las decisiones políticas para nuestro país están condicionadas por los acuerdos multilaterales y la economía global.

La nueva normatividad no emerge de las demandas sociales sino de las presiones dictadas por los grandes capitalistas. Para brindar garantías a los grandes inversionistas la nueva clase política pactó a inicios de este sexenio aprobar las reformas neoliberales que aseguren al gran capital un marco normativo que ponga a salvo sus inversiones. Esta reconversión política de adelgazar al Estado para robustecer a la clase empresarial nos ha colocado en el desfiladero de la violencia. Lo que importa en este escenario marcado por la desigualdad, la inseguridad, las muertes violentas, las desapariciones, los despojos y los desplazamientos forzados, es que lleguen los inversionistas extranjeros.  A ellos hay que pavimentarles el camino para que estén blindados de cualquier riesgo, por eso no fue extraño escuchar este fin de semana al secretario de Desarrollo y Fomento Económico en el estado Álvaro Burgos Barrera, “en Guerrero hay un potencial importante para desarrollar la actividad minera y sobre todo porque en esta administración estatal  existe seguridad jurídica, se está trabajando con el Gobierno Federal a través de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) para poder tener ventanilla única que venga a agilizar los trámites para las inversiones en donde se reduzcan los tiempos, se reduzcan los documentos que hay que presentar”.

Esta postura bondadosa la hizo el funcionario ante inversionistas chinos encabezados por el director general del Centro de Desarrollo de Tierras y Gestión de Inversiones de la provincia Henan, China. En esa reunión el director general del grupo minero Asia-Pacífico Mario Aguilar habló de las bondades que ofrece el gobierno mexicano a los inversionistas extranjeros, resaltando que la exportación de los minerales esta tasada al cero por ciento de impuestos, y solo se pagan los honorarios de la agencia aduanal y los derechos de aduana. Por su parte el funcionario chino Kongjun Wu dijo que la tarea del Partido Comunista de China es internacionalizar a las empresas chinas en África y América Latina. Sin ningún empacho dijo que su objetivo principal son las piedras preciosas o metálicas, ejemplificó que en África se hicieron de minas de oro mientras que en Australia producen hierro. Agregó que ve un gran potencial muy fuerte en México y en específico en la Costa Grande de Guerrero. Cerró diciendo “yo tengo el potencial de capital, mi fortaleza es lana y aquí tenemos recursos por explorar y por explotar”.

Para las autoridades federales y de Guerrero estos negocios son los más importantes, ofrecer a las empresas chinas nuestras riquezas naturales. Cederán parte de nuestro territorio estatal para crear una Zona Económica Especial, es decir, brindar todas las facilidades para que se asienten las multinacionales chinas y sean ellas las que implanten su propia normatividad amparada en las leyes del libre mercado.

El Guerrero violento es el que no ven ni atienden las autoridades. Los más de mil 800 asesinatos que van de enero a octubre no representan ningún riesgo ni cuestionamiento al modelo económico y de seguridad implantado en nuestro país y en nuestro estado. La tasa de seis homicidios diarios en Guerrero no tiene ningún valor ni punto de comparación con los millones de dólares que está invirtiendo la minera media luna en el municipio de Cocula. La postura inflexible de las autoridades no es contra las empresas, más bien son ellas las privilegiadas del régimen, la mano dura esta presta para actuar con el Ejército, la Gendarmería y la Fuerza Estatal contra los padres y madres de familia que exigen maestros en sus escuelas, o contra los estudiantes que demandan servicios educativos de calidad. La arremetida es contra los miles de guerrerenses que han encontrado en las calles y la misma autopista la única forma de hacer política porque el diálogo está cancelado, sobre todo la atención a las demandas básicas resulta ser el conflicto principal que desencadena la protesta social. En este sexenio el gobierno le apuesta a que los empresarios chinos tengan un enclave estratégico en la Costa Grande. No importa lo que pueda decir la población local de los municipios de Zihuatanejo y la Unión. Contrario a lo que plantea la Relatora especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, Victoria Tauli-Corpuz de que se tiene que consultar a la población para llevar a cabo mega proyectos en territorios ancestrales, las autoridades del estado ya han tomado la decisión sobre el establecimiento de esta Zona Económica Especial en una región estratégica del estado de Guerrero. En su informe preliminar que presentó el viernes 17, que fue el mismo día en que las autoridades ofrecieron a los chinos este enclave guerrerense comentó lo siguiente: Los pueblos originarios en México y en otras partes del mundo enfrentan un modelo económico basado en el despojo y la ocupación forzosa de sus territorios, con el objetivo de que sus recursos naturales sirvan como base para un desarrollo que no los beneficia, lo cual no es muy diferente del sistema colonial que existió hace dos o tres siglos.

Esta visión de la Relatora de la ONU es la que está ausente entre los políticos guerrerenses. La imposición de mega proyectos como las represas que se construyeron en las décadas de los sesenta y setenta causaron daños irreversibles a las poblaciones indígenas del estado. Hubo desplazamientos forzosos, asesinatos y hasta personas desaparecidas, sin embargo esta política depredadora vino a ser el precedente de una práctica sistemática entre los gobernantes de arrasar con las poblaciones en aras del desarrollo. Hoy las poblaciones rurales que están enfrentando la aplanadora de las empresas mineras ya no están dispuestas a soportar un régimen semiesclavista, mucho menos a resignarse a vivir bajo el yugo del coloniaje neoliberal. Las luchas de los pueblos asentados en las márgenes del río Papagayo abanderados por el CECOP son un ejemplo que ha inspirado otras resistencias en el estado. Los mismo pueblos indígenas de la Montaña han levantado un movimiento en defensa de sus territorios alentados por el triunfo inobjetable dela comunidad me´phaá de San Miguel el Progreso. Actualmente los trabajadores de la minera media luna han tenido la osadía de enfrentar al monstruo minero realizando un paro de labores en demanda del cambio de contrato laboral del sindicato de la CTM. Es una lucha contra el yugo sindical y contra la explotación de los trabajadores locales. Las autoridades del estado en lugar de velar por mejores condiciones salariales asumió la defensa de la minera enviando la Gendarmería y al mismo Ejército para amedrentar a los trabajadores. Estamos ante la cruda realidad de lo que significa para la clase trabajadora la inversión extranjera, que no viene a mejorar las condiciones socioeconómicas de la población pobre sino a saquear los recursos a costa de la sobre explotación de los trabajadores. Este paraíso que están ofreciendo los chinos con sus futuras inversiones en Guerrero tiene su contracara en lo que han vivido los pobladores de Carrizalillo con la minería a cielo abierto explotada por la empresa Goldcorp, donde los intereses macro económicos se aliaron con los grupos de la delincuencia para poner a salvo los intereses de la multinacional. Esta efímera bonanza económica de transformó en un verdadero infierno para las familias de Carrizalillo que les ha cobrado varias vidas y los ha obligado a salir de su propia tierra.

 

Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan