Sin categoría “Nos tienen Abandonados” La séptima visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Guerrero, dejó muchos mensajes para la población pobre que demanda atención, para el empresariado mexicano y para los grupos políticos del partido Morena. Es muy evidente su interés por recuperar el brillo del puerto de Acapulco para que transformarlo en un destino turístico de alcance internacional. Su reunión con los empresarios fue para generar mayor confianza y para animarlos a que se sumen al proyecto “Acapulco se transforma contigo”. Es una apuesta que busca darle vida a la bahía, impulsar la recuperación de las áreas verdes y remozar la costera Miguel Alemán. Se contemplan más de 8 mil millones de pesos para la transformación del puerto con una planeación más integral. Su presencia busca revertir la imagen del desastre y de la violencia que ha impactado fuertemente en los gobiernos extranjeros, como la embajada de Estados Unidos que no recomienda a sus connacionales viajar a Guerrero. La centralidad en la actividad turística del puerto es para atraer a los grandes inversionistas y dejar atrás las imágenes de un Acapulco derruido por los desastres naturales y por la violencia. La cercanía de la presidenta reanima a la gente que sale a su encuentro para saludarla. Tienen la esperanza que con la entrega de alguna solicitud y con el planteamiento directo de sus problemas pueden encontrar una respuesta efectiva a sus demandas añejas, como la falta de agua, drenaje, pavimentación de calles, reparación de viviendas. Muchas son víctimas de la violencia que impera en el puerto y el cobro de piso que les obliga a pagar la delincuencia. La situación de las familias Acapulqueñas que están en los cerros y de las comunidades rurales se agravó aún más con los desastres naturales. Los daños a su precario patrimonio se van acumulando por la desatención de las autoridades municipales y por el empoderamiento de las organizaciones delincuenciales. Esta bifurcación del Acapulco que brilla con el Acapulco de los baches y de las aguas negras sigue zanjándose por la falta de inversiones de gran calado que dignifiquen la vida de las familias que sobreviven en el desempleo y en el ambulantaje. Fue muy representativo el grito de una madre de familia que esperaba el paso del convoy que acompañaba la presidenta Claudia Sheinbaum. Ante la algarabía de a gente la presidenta se detuvo y saludó a los niños y niñas, también a las madres de familia y algunos jóvenes que trataban de entregarle sus solicitudes. Sorprendidos por la atención de la presidenta que los escuchó pacientemente, la gente aprovechó para sacarse una selfie. Algunas madres se acercaron con la finalidad de narrarles la angustiosa situación que viven en sus colonias. En ese barullo se escuchó el reclamo de una madre de familia que decía “nos tienen abandonados”. Otro joven completó con mayor precisión “no tenemos agua” “tampoco tenemos drenaje”. La presidenta al ver que había varias demandas les dijo «aquí viene la gobernadora para que los atienda». En ese momento la gobernadora bajó la ventanilla y se mostró accesible para escucharlos y recibirles sus oficios. Les prometió que serían atendidos Después de otras fotos con la presidenta el vehículo emprendió su marcha. Además de inaugurar el gran puente Omitlán que mejorará la comunicación con los municipios y comunidades de Ayutla de los Libres y Tecoanapa, visitó la comunidad del Bejuco para supervisar la obra del bachillerato tecnológico agropecuario. El Bejuco fue una de las comunidades opositoras a la construcción de la presa La Parota, cuyo movimiento fue liderado por el CECOP con su añorado líder Marco Antonio Suastegui Muñoz, asesinado en la semana santa en plena afluencia turística, en la playa Icacos de Acapulco En su agenda la presidenta no contempló visitar al municipio de San Marcos que en la mañana del 2 de enero sus habitantes fueron sorprendidos con un temblor de 6.5 grados. Las familias sufrieron severas afectaciones en sus viviendas y sus hornos artesanales para la elaboración de pan. El presidente municipal de San Marcos, Misael Lorenzo Castillo, quedó fuera de los eventos públicos de la presidenta. En Acapulco tuvo que esperarla a la salida de un evento para entregarle los daños ocasionados por el sismo. La gente de San Marcos se sintió ignorada por el gobierno de la república, abrigó la expectativa de que llegaría para darles ánimo, pero sobre todo para brindarles apoyo. El municipio ha sido golpeado por los huracanes Otis, John y Erick, quedando en total desamparo porque muchas familias no fueron censadas y no recibieron apoyos para la reconstrucción de sus viviendas. Con los miles de réplicas que ha tenido este sismo la gente vive con zozobra y teme que el gobierno federal minimise los daños y los dejen en el abandono. La ausencia de la presidenta Claudia generó mayor tristeza y desánimo porque consideran que será muy difícil revertir los múltiples daños que sufrieron tanto en sus viviendas como en la red de agua potable y en sus hornos que son importantes para asegurar algún ingreso económico. Fue significativa su visita al combativo municipio de Atoyac de Álvarez donde anunció el programa Jamaica para el Bienestar. El evento se realizó en las instalaciones de la Casa del Pueblo, donde estuvo el cuartel militar en la época de la contrainsurgencia. La presidenta calificó como “tierra de hombres y mujeres luchadores sociales,”, sin embargo, no pronunció el nombre de Lucio Cabañas, de Rosendo Radilla ni de decenas de luchadores sociales que fueron desaparecidos y ejecutados. Varios de ellos fueron tirados al mar, como parte de una estrategia de exterminio que implementó el ejército para causar terror entre la población civil. El problema de las desapariciones forzadas sigue siendo una herida abierta en el estado de Guerrero, cuyo corazón sigue sangrando y clamando justicia entre las familias de Atoyac. La centralidad de los discursos de la presidenta Claudia está en los grandes programas de Bienestar cuya inversión asciende a un billón de pesos. Los temas de justicia y de graves violaciones a los derechos humanos quedan supeditados a esta nueva política social. Por su parte las víctimas de la guerra sucia mantienen firme su postura de que se investigue y castigue a los militares que cometieron masivas violaciones a los derechos humanos. Demandan que el gobierno continúe con las búsquedas de sus hijos desaparecidos; que el ejército abra sus archivos para saber el número de personas que fueron víctimas de los vuelos de la muerte. Siguen esperando que el gobierno de la cuarta transformación reivindique a los hombres y mujeres que lucharon por este cambio y que entregaron la vida contra la barbarie caciquil. Lo doloroso es que la mayoría de familias que buscan a sus seres queridos siguen en la pobreza, enfrentando múltiples enfermedades y carencias económicas. Por décadas han demandado la reparación del daño, sin embargo, este compromiso que asumió el ex presidente Andrés Manuel López Obrador se difuminó y la comisión ejecutiva de atención a víctimas no cumplió con la promesa presidencial. Se han cumplido 51 años del asesinato del maestro Lucio Cabañas y la desaparición forzada de Rosendo Radilla y no hay justicia ni verdad. Los expedientes de estos crímenes atroces siguen encubriendo a los mandos militares que coordinaron los planes de contrainsurgencia. La presidenta anunció que un eje rector de su gobierno es lograr la soberanía alimentaria, por eso dará un gran impulso al programa Alimentación para el bienestar, incluyendo la producción de maíz, café y próximamente la jamaica. Ante estos tiempos críticos remarcó que lo que se busca es ser autosuficientes, “mucha soberanía”, “para que no dependamos de comprar en el exterior, que se siga produciendo en México el maíz blanco que necesitamos, que se produzca en México el chocolate, que se produzca en México la jamaica, que no estamos todo comprándolo de fuera”. Su gira continuó por el municipio de Tecpán de Galeana donde entregó a estudiantes tarjetas de la beca Rita Cetina y en Petatlán la población la esperó con mucha expectación donde otorgó las pensiones para el Bienestar. Para la clase política morenista la visita de la presidenta representó una coyuntura propicia para posicionarse en el tablero político con miras a la próxima contienda electoral. Para muchos la presencia de Esthela Damián en la gira presidencial significó una cargada a su favor. El comentario se centró en la fotografía donde apareció en primer plano al lado derecho de la presidenta. Su compañía en esta visita sigue causando resquemor. Lo grave en este escenario turbulento es que las luchas internas de los grupos morenistas seguirán relegando las demandas de una población que está cansada de tanta violencia y abandono gubernamental. A 4 años del cambio prometido siguen intocadas las estructuras caciquiles, la corrupción y la impunidad. El clamor de la gente se condensa en la frase de la madre acapulqueña “nos tienen abandonados”. No hay expresión más sabia de un pueblo pobre que no siente el respaldo ni la presencia de sus gobernantes. Es un sentimiento de orfandad y de ausencia de las autoridades en las diferentes regiones del estado. La gente tiene que luchar diariamente para llevar la comida a su mesa, para ponerse a salvo de la delincuencia, para buscar salud fuera de los hospitales públicos y tener que tomar las calles y las carreteras para exigir derechos básicos como educación, agua, medicinas, médicos y maestros. En Guerrero son insuficientes los programas sociales porque no llega el apoyo al campo, apoyo a la población jornalera, a las víctimas de la violencia. Tampoco hay justicia para las familias que buscan a sus seres queridos, ni protección a las mujeres que son víctimas de la violencia patriarcal. Fotos: Carlos Alberto Carbajal Share This Previous ArticleViolencia en el año nuevo No Newer Articles 11 horas ago