Boletín Vinculación a proceso para el homicida de Marco Antonio Suástegui Tlapa, Guerrero, 17 de junio de 2026. Este miércoles 17 a las 4 de la tarde vence el término constitucional para que la jueza Rosalba Pacheco dicte auto de vinculación a proceso a Harold N., presunto homicida de Marco Antonio Suástegui, líder histórico del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (CECOP). La Fiscalía del estado cuenta con pruebas suficientes que demuestran que Harold agredió a balazos a Marco Antonio Suástegui el 18 de abril de 2025 en la playa Icacos. Unas semanas antes el defensor del territorio había denunciado a los funcionarios del mecanismo federal de protección a defensores, las amenazas y el seguimiento que enfrentaba por parte de personas vinculadas a la delincuencia organizada. En esa reunión solicitó expresamente el acompañamiento de la guardia nacional, sin embargo, su petición fue desatendida. No le dieron crédito al testimonio de Marco Antonio de que hasta en las reuniones que tenía con el CECOP en Cacahuatepec llegaban personas para amenazarlo. Le advertían que si seguía denunciando a las personas que estaban vinculadas con la desaparición de su hermano Vicente, lo matarían. En la playa Icacos en varias ocasiones recibió amenazas de personas que extorsionaban a los prestadores de servicios turísticos. Marco Antonio también fue víctima de extorsión ante el control que ejercía el grupo de Jesús Zamora en las playas de Acapulco y la protección que tenía de las autoridades del estado y del municipio. Marco Antonio implementó sus propias medidas de autocuidado para librarse de los peligros que enfrentaba. Cuando veía gente armada en la playa optaba por retirarse, cerraba más temprano su negocio de renta de sombrillas, mesas y motos acuáticas, para ponerse a salvo. En varias ocasiones se escabulló de gente que lo seguía en motocicleta. A pesar de estas denuncias el mecanismo federal lo dejó sólo con su botón de emergencia. El 18 de abril del año pasado Marco Antonio llegó más temprano a la playa para instalar su negocio, aprovechando que era viernes santo, un día de mucha afluencia turística. Nunca advirtió que Harold y sus cómplices le seguían sus pasos. Desde la mañana lo vigilaban a la distancia. Dejaron que se concentrara en su trabajo. En el momento en que Marco Antonio empezó a levantar su mobiliario se acercaron para esperarlo a que saliera de la playa. Conocían bien sus movimientos y tenían bien identificadas a las personas que le apoyaban en su trabajo. Sabían por qué calle saldría y que ahí abordaría su camioneta. A las 7:15 de la tarde Marco Antonio y su esposa subieron a su camioneta para irse a su casa, pasaron unas cadenas y a unos metros Harold se acercó. Marco se bajó sin decir nada y se fueron rumbo a la banqueta que va rumbo a la playa. Después de unos minutos empezaron los disparos. El defensor corrió a la playa tratando de ponerse a salvo, pero Harold lo persiguió hasta dejarlo herido de gravedad en la arena. Docenas de turistas fueron testigos de la agresión cruenta. Cuando su esposa fue a verlo, el defensor del territorio y medioambiente estaba sentado en la playa, agarrándose el estómago lleno de sangre. Cuando de acercó le dijo «fue Harold». Todavía consciente le decía a su esposa que llamara al 911, luego lo subieron a la camioneta en un camastro y acudieron de inmediato al hospital Aqua, donde murió 8 días después a causa de las heridas de bala. En la zona había cámaras que grabaron los hechos deleznables. En la carpeta C-211/2026 integrada por la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE) hay pruebas que acreditan la responsabilidad de Harold. Además, se tiene información que pertenece a una red de delincuencia que dirige Jesús Zamora, quien fue detenido hace unos días junto con 10 integrantes de la banda en el puerto de Acapulco. Marco Antonio Suástegui tiene una trayectoria enorme como defensor del medioambiente en el Acapulco rural. En 2003 dio la batalla junto con las comuneras y comuneros de Cacahuatepec contra la construcción de la presa la Parota. El gobierno estatal y federal lo identificaron como el líder más visible. En tres ocasiones estuvo en la cárcel. Fue desaparecido su hermano Vicente, pero en lugar de quedar en silencio, denunció. Nunca se arredró. Al contrario, permaneció en la lucha social y comunitaria con las comunidades damnificadas de los desastres naturales por los huracanes Otis y John. Por eso es importante que la jueza considere su trayectoria como defensor del medioambiente, y las pruebas que tiene la Fiscalía para que le dicte auto de vinculación a proceso al homicida. La detención de Harold es un paso, pero el responsable del asesinato de Marco Antonio debe ser castigado para que haya justicia. Exigimos que la jueza se conduzca con imparcialidad, tomando en cuenta el marco jurídico constitucional y tratados internacionales para una justicia real. Es su oportunidad para llevar tras las rejas al asesino de uno de los defensores más aguerridos y reconocidos en el estado de Guerrero en los últimos años. Atentamente Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan Share This Previous ArticleSalen 138 jornaleras y jornaleros a tres estados del norte del país No Newer Articles 4 horas ago