Nota Informativa La arena del tiempo de los 43 se acaba para Claudia Sheinbaum Ciudad de México, 26 de enero de 2026. A 136 meses las madres y padres de los 43 no saben nada del paradero de sus hijos. Tenían una diminuta esperanza con la presidenta Claudia Sheinbaum, pero se está acabando. No avanzan las investigaciones para proteger al ejército mexicano. Durante la marcha los mismos rostros y la misma exigencia: presentación con vida de los 43. Las autoridades tienen sus propias lógicas basadas en el encubrimiento y el engaño para salir al paso. Las madres tienen que seguir en el camino tortuoso y con la incertidumbre de lo que pasó con sus hijos. En el mitin, en el Hemiciclo a Juárez, don Emiliano Navarrete, señaló que “no existen avances absolutamente que satisfagan nuestra demanda. Como ser humano tenemos que seguir de pie en la búsqueda. La verdad fueron privados de su libertad por el gobierno mexicano, pero hasta el día de hoy solo han culpado a algunos mañosos. No ha querido sacar la información desde hace tiempo el ejército mexicano”. A más de 11 años las madres y padres señalan al gobierno mexicano de desaparecer a sus hijos. Saben que por eso ocultan información valiosa para saber lo que pasó con los jóvenes. Los únicos que aportaron a la verdad fue el Grupo Interdisciplinario de Expertos Indepedientes (GIEI). Lamentablemente se “retiraron porque el ejército mexicano no quiso brindar más información. La respuesta está ahí. Si el gobierno mexicano realmente quiere dar verdad y justicia tiene que abrir los archivos militares para encontrar la verdad”, dijo don Emiliano. Las familias saben que las autoridades federales no tienen un rumbo para seguir con las investigaciones. La Fiscalía Especializada en el caso Ayotzinapa navega sin timón. La Comisión de la Verdad y Acceso a la Justicia da manotazos de ciego. Los detenidos se niegan a dar información. “Aquí los malhechores tienen más derecho que la persona que está desaparecida. Esa es la capacidad que tiene un gobierno federal para darnos respuesta y para darnos verdad y justicia a todas las personas que padecemos la desaparición de un ser querido”. Las madres y padres están molestos porque el gobierno de Claudia Sheinbaum tiene la tecnología y cuerpos de inteligencia para saber la verdad. Sin embargo, pesan más intereses oscuros, y altos mandos que estuvieron involucrados en la desaparición de los estudiantes. Al finalizar su intervención don Emiliano reclamó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos porque han dejado el caso Ayotzinapa, sobre todo que no le ha dado seguimiento a las recomendaciones del GIEI. “Seguiremos hasta las últimas consecuencias”. Por su parte, doña Metodia Carrillo Lino dijo que va a seguir buscando a su hijo hasta encontrarlo, “porque yo tengo fe en Dios que voy a encontrar a los 43 y quiero ver de vuelta a mi hijo. Nosotros nunca nos vamos a cansar porque son nuestros hijos y los queremos con todo el corazón. No vamos a dejar de luchar hasta saber la verdad. La presidenta Claudia nada más nos dice puras mentiras en las reuniones. Voy a buscar a los 43 y a mi hijo porque lo quiero mucho. Una madre nunca olvida a su hijo aunque me muera. Siempre lo llevaré en mi corazón. 11 años de tanto sufrimiento y dolor”. Las madres y padres se han enfermado por la tristeza. En las noches de imsomnio piensan en sus hijos, dónde están, si están con el frío o la calor, si ya comieron. A las 3 o 4 de la mañana duermen un poco. Por eso “como madre nunca dejaremos la lucha, siempre vamos a andar en las calles gritándole al gobierno”. Se solidarizaron con el pueblo venezolano que fue víctima de la violencia imperialista de Estados Unidos, donde está de refugiado José Ulises Bernabé. Condenaron también la agresión contra el pueblo de Gaza por parte del gobierno de Israel, donde está refugiado Tomás Zerón de Lucio. En esta lucha por la presentación con vida de sus hijos varias madres y padres han fallecido, los últimos fueron don Donato Abarca y doña Genoveva. Anduvieron en las marchas para que volvieran abrazar a sus hijos, pero perdieron la batalla contra la enfermedad. La poca esperanza que las madres y padres depositaron en la cuarta transformación quedó hecha añicos por las mismas autoridades. Cuando topó con los hijos sensibles del ejército mexicano toda la investigación quedó estancada. Tres gobiernos les han negado la verdad. Share This Previous ArticleTiempos dolorosos e impostergables No Newer Articles 2 horas ago