No olvidemos a quienes desde la infancia cargan el pesado yugo de la discriminación. Su vida al ras de la tierra, pasa desapercibida por nuestra vista.

OPINIÓN | Un 24 más sin ti…

 

Cuán grande es el dolor de un padre o de una madre que desde hace más de cuatro años busca incansablemente a su hijo para extenderle ansiosamente los brazos y decirle feliz navidad. Ese es el dolor de los padres y madres de los 43 estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa que cobardemente fueron agredidos y llevados por agentes estatales en colusión con la delincuencia organizada esa noche trágica del 26 y madrugada del 27 de septiembre del año 2014 en la ciudad de Iguala, Guerrero.

A casi 51 meses de no saber el paradero de los estudiantes, la lucha de los padres y madres continua. Siguen tan firmes en su convicción de no claudicar hasta encontrarlos. Su lucha genuina se ha vuelto un icono digno y ejemplar a nivel nacional e internacional. La esperanza se mantiene viva como sólo un padre o madre puede tener el amor tan grande por su hijo que los impulsa a seguir en la exigencia hasta mirarlo nuevamente, sin importar que eso signifique pasar frío o hambre.

El gobierno actual ha dado los primeros pasos para mostrar que tiene un rostro diferente a la administración anterior. El día 3 de diciembre del presente año, en un evento público con la asistencia de medios de comunicación y la presencia de los familiares de los 43, se firmó el decreto presidencial para la creación de una Comisión de Investigación para la verdad y justicia, en el palacio nacional de la Ciudad de México. Esto muestra para los padres de que las cosas tendrán que ser diferentes en esta administración, tendrán que dar resultados para saber lo que ocurrió en la noche del 26 en la ciudad de Iguala y acercar con el paradero de los 43. Si esto no ocurre no se podrá pregonar que es un gobierno diferente y será lo mismo de siempre.

El amor de madre y padre los mantiene en pie de lucha y por ese amor no están dispuesto a claudicar mucho menos olvidar. Mantienen la esperanza de que este será el último 24 que pasen sin los 43, porque la esperanza es grande y la fe que se tiene pronto hará que los tengan de regreso. En esa fe se enmarca la actividad de este 26 de diciembre que llegarán en una caminata hasta el altar principal de la basílica de Guadalupe para asistir a la misa que ofrecerán para los padres y madres de los 43 a la 1:00 de la tarde. Con ello concluyen las actividades en la ciudad de México que iniciaron el 19 de este mes en la ciudad de Tixtla, recorriendo Iguala y Taxco en Guerrero; Xoxocotla, Amilcingo y Cuernavaca del estado de Morelos en la “Caravana 43, la esperanza renace”. Arropados y cobijados por los estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa, Guerrero. Haciendo eco en las calles de ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos! Las organizaciones recibieron con cariño la caravana, porque consientes están que hay que apoyar a encontrar a los 43 que hacen falta en Ayotzinapa y los más de 33 mil en el país.

 

¡PORQUE VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!

Salir de la versión móvil