No olvidemos a quienes desde la infancia cargan el pesado yugo de la discriminación. Su vida al ras de la tierra, pasa desapercibida por nuestra vista.

PROGRAMA DE RADIO | La organización de comunidades indígenas y afros de Guerrero como alternativa de vida frente al Covid-19

 

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Organización de comunidades indígenas y afros de Guerrero frente al coronavirus

 

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En las guerras como en las epidemias lloran las hijas o hijos, los hermanos o hermanas, las madres o padres. Lloran todxs. La única diferencia es que en la primera el enemigo es visible y en la segunda el enemigo es microscópico. Tal parece que en la primera se provoca por los intereses económicos de las grandes potencias en el mundo, mientras en la segunda se hace creer que es una crisis sanitaria por lo que es difícil cuestionar por un deber moral, es decir, que va más allá de los intereses económicos que pudieran tener los países con mayor poder económico. En ambas, el drama es basto y las pérdidas de vidas son aterradoras en tanto de vidas se trata.  Unos se quedan, otras se van, pero las lágrimas quedan eternamente inundando el mundo de la existencia humana. El silencio se habita en los sollozos de los seres que han perdido algún familiar en la hecatombe de las pestes de antes y de hoy.

En el marco de esta crisis de salud las comunidades indígenas y afros de la Montaña y Costa Chica de Guerrero, respectivamente, se organizan para evitar el contagio del coronavirus. La organización de las comunidades es la alternativa a un mundo que se cae en pedazos. Su manera de pensarse en este universo y sus formas de reafirmar y luchar por la vida, su fuerza es más parecida a las nubes gigantescas, pero livianas, que, aunque simples, cuando se unen pueden generar tormentas capaces de desaparecer civilizaciones enteras. Así es la organización de las comunidades Me’phaa, Na Savi, Nauas, Ñomndaa (amuzgos) y Afros.

 

Muchas comunidades han estado subiendo a sus cerros sagrados para buscar protección de sus deidades o entidades o fuerzas contra el coronavirus. Parece irracional que mientras la ciencia puede explicar y tener una alternativa para salir de la pandemia, las comunidades ofrendan a los cerros y barrancas para que puedan salvarse del virus, más cuando hay familias que ni siquiera tienen acceso a su salud, ¿qué pueden esperar en circunstancias adversas? Buscar otras fuentes de vida que no sea un mundo capitalista colonial.

En el programa de radio Tlatoltlapalehuilistli “La Palabra que Ayuda”, en la Voz de la Montaña, se escuchan varias voces de personas que viven en comunidades de la Montaña y Costa Chica de Guerrero donde explican las actividades que están realizando para aminorar el contagio del Covid-19. En algunas comunidades están cerrando sus entradas, mientras otras establecen filtros para controlar a la población que podría propagar el virus. Comunidades cerradas: Tlalixtaquilla, Santa Cruz el Rincón, Juanacatlán, Tierra Colorada, Totomixtlahuaca, municipio de Tlacoapa, Copanatoyac, San Miguel el Grande, Alpoyecancingo, Petlacalancingo, municipio de Alcozauca, El Carmen, municipio de Ometepec, Cahuatache, municipio de Tlapa, Lomazoyatl, San Juan Huexoapa, Metlatonoc Centro, Francisco I Madero, del municipio de Metlatonoc.

Comunidades que han establecido filtros: Tlacoapa, Olinalá, Xochistlahuaca, Ometepec, Llano Grande de Juárez, San José, Huixtepec, Igualapa, comunidades del municipio de Igualapa. Chilixtlahuaca, municipio de Metlatonoc y en el crucero de Malinaltepec.

El programa de radio da inicio con doña Francisca Ramírez, mujer hablante del Tu’un Savi, originaria de Chilixtlahuaca, que ha sido jornalera por años. Esta vez estaba en el corte de chile, pepino en Michoacan cuando decidió regresar a su comunidad para cuidar de su mamá de 80 años de edad, más ahora con el coronavirus. Sigue la vos de la doctora encargada del centro de salud en Chilixtlahuaca en una entrevista que se le hace a doña Francisca Ramírez en torno a los cuidados que debe tener, pero también sobre las enfermedades que tienen o tuvo en días pasados, sobre todo si tiene hipertensión o diabetes. Esperamos que esta parte del audio se pueda escuchar de lo contrario advertimos que puede ser poco complicado, sin embargo, valiosa la palabra de las personas y las dinámicas de defensa que las mismas comunidades impulsan por la vida.

Después tenemos la voz de Alberto Olea, coordinador de la policía comunitaria de Chilixtlahuaca, que nos cuenta como se están tomando medidas y los filtros para prevenir el contagio del virus, más cuando él mismo asevera que en años anteriores la comunidad ha padecido la tos ferina, el sarampión y el cólera que dejó decenas de muertos entre adultos y de niños, refiere que entre los años 70 y 90.

El programa de radio termina con la participación de Irinea Quiroz Borja, originaria de la comunidad de Llano Grande de Juárez, municipio de Igualapa. Es integrante del comité de salud de su comunidad. Nos platicará del filtro que realizan en la entrada, pero también del escepticismo de muchas personas frente a la noticia del coronavirus. Habla de un des-abasto de alimentos si es que la contingencia sigue o si se agudiza en los días subsecuentes.

Los programas federales continúan, aplicando la sana distancia y demás medidas establecidas para evitar el contagio del Covid-19.

Se finaliza con una reflexión sobre la crisis de salud como una crisis del sistema capitalista, colonial y egocentrista en pro de la muerte de las comunidades; el objetivo del Estado por exterminar a las comunidades indígenas y mestizas del mundo. La organización de las comunidades no es más que la resistencia y una propuesta de vida, donde se reafirma la vida. Mientras tanto el Estado trata de aniquilar la vida, es decir, propone la muerte.

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