Desaparición En la Montaña, “nunca me voy a cansar de buscarte” En la espesura del bosque de encinos y pinos buscamos sus huellas. Las imágenes de sus rostros pasaban incesantes con cada paso en la tierra húmeda que con facilidad se desmorona por el peso de la angustia y la incertidumbre. Te voy a encontrar aunque tenga que recorrer las hondas barrancas para desenterrar la verdad. A pesar de la violencia en estas altas montañas y con mis ojos inundados por los recuerdos veo tu rostro en todas partes. Te grito, pero no estás para abrazarte. En la comunidad de Ocote Capulín pedimos permiso con el regidor para empezar el cuarto día de búsqueda en la Montaña. Después seguimos unas curvas más de la carretera, cerca del crucero de Zontecomapa, municipio de Acatepec. Ahí nos sumergimos en una barranca como cuando te pienso antes de dormir y cuando se abren mis ojos al amanecer. Olía a tierra húmeda. Un poco más adelante cuesta arriba había unos pozos de agua con unas cuantas hojarascas secas. El perito de la Fiscalía explicó que el agua estaba limpia y que cuando hay un cuerpo “hay como una especie de aceite”, el agua se torna turbia. A unos pasos escurría un poco de agua como si fueran lágrimas. El agua cristalina y el suave silbido del aire entre los ocotes es tranquilo para las autoridades que nos acompañaron, quizá se sentían libres con el aire fresco del bosque, pero yo estoy destrozada. En silencio siento el miedo por la violencia, mientras todos callan. Estoy atada a la desesperación de encontrarte y terminar con la incertidumbre de una vez por todas. Las montañas también están adoloridas por este dolor. Al llegar a una brecha de terracería, en la caída del terreno se apreciaban hundimientos que se escarbó con el pico y se metió varilla, pero no hubo nada. El olor sólo era a tierra mojada, seguro es por “las mangueras” que pasan a unos metros. La brigada de búsqueda siguió por un terreno de cosecha, donde había quelites. Llegamos a la carretera que va Acatepec. El corazón se me aceleró cuando revisaron ese túnel, pero sólo se encontró “medicamento veterinario”, dijo la encargada de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB). A 20 metros de la carretera se encontró un tapete de un vehículo Nissan enrrollada y amarrada. Se desató, pero no había nada. En las faldas del cerro algo accidentado seguimos la caminata. Las ramas sobrepuestas levantaban sospechas, pero al limpiar se descartó que hubiera un indicio. Mi corazón me golpeaba más cuando el pico y la barreta sonaban. La varilla alcanzó 50 centrímetros de profundidad. Sentía una sensación que apretaba mi pecho, pero estaba para buscarte. Desde que te desaparecieron el 10 de septiembre de 2025 vivo el tormento. Bajamos un empinado cerro, donde las zarzamoras me jalaban el pantalón como cuando mi hijo tenía cuatro años. Las bejuqueras y las varas enrredadas tampoco me dejaban avanzar como una pesadilla de la que no puedo despertar. En mis brazos siento las espinas al remover las hojas amontonadas de los árboles. Me duelen los pies, pero nunca me voy a cansar de buscarte. Con mucho trabajo volví a subir, con la boca seca dije en voz alta: “aquí no hay nada”. Un basurero aparecía entre las arboledas de encinos. Las buscadoras y buscadores volvieron a la carretera, mirando el precipicio. Tres bajaron para revisar un lugar, mientras buscaba la forma de bajar en las profundidades del abismo. Tal vez aquí hay algo, pensé. Busqué algún lado del cerro que no estuviera tan empinado para bajar. Vi un camino lejano que podría funcionar, pero la Fiscalía llegó con la mala noticia de suspender las actividades de búsqueda por un rumor que resultó en una mentira. A pesar de que nos preguntaron ya traían la propuesta maquinada. Mi desesperación incrementó porque las horas perdidas y los días cuentan para encontrarles. Se quebraron mis ojos porque perdí una oportunidad. Las autoridades estatales y federales no quisieron seguir. Tendré que seguir viviendo con esta pesadilla. Share This Previous ArticleMargarita vivió con la esperanza de justicia hasta el último aliento No Newer Articles 4 horas ago