Nota Informativa Por una educación para los indígenas y pobres Este 7 y 8 de mayo de 2026 las maestras y maestros realizaron un análisis crítico en el tercer Congreso Político Regional de los Pueblos Originarios para fortalecer la organización con las comunidades desde abajo y trazar una ruta para la educación de las niñas y niños pobres que se ajusten a los pueblos originarios, donde se construyan y formen como sujetos transformadores en sus comunidades. Inició a las 10 de la mañana en las instalaciones de la Coordinadora Regional de los Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), ubicada en la colonia El Tepeyac de Tlapa, Guerrero. Se concentraron 89 maestras y maestros para reflexionar sobre el relevo de la Dirección de Educación Indígena y el fortalecimiento de la organización, cercana a los pueblos indígenas, para una transformación social real. De acuerdo con la convocatoria se instalaron tres mesas de trabajo: la primera, “Educación y realidades de los pueblos originarios”, donde se analizó la educación desde las lenguas y saberes de las comunidades. También abordaron derechos laborales, formación y actualización de docentes en educación indígena dependiendo de los contextos concretos. La segunda mesa: “disputa por la estructura educativa de los pueblos originarios”. Se tenía previsto hacer un balance del fucionamiento de la Dirección de Educación Indígena (DEI), sus alcances y limitaciones, así como definir si se convierte a una Dirección General de Educación Indígena. En la tercera mesa “Proyecto educativo guererrense altamiranista y organización del movimiento”. Aquí se trataba de analizar la vigencia del proyecto educativo altamiranista frente a la Nueva Escuela Méxicana. La articulación del proyecto educativo con los procesos organizativos, culturales y comunitarios de los pueblos. Al filo de la una de la tarde de este 8 de mayo nombraron la propuesta de los nuevos integrantes de la Montaña Alta para la Dirección de Educación Indígena, que se presentará en el Congreso Estatal el 21 y 22 de mayo, así como los resolutivos. La plenaria de las mesas terminó a las 2:22 de la tarde. El 7 de mayo arrancó el tercer Congreso Político Regional con la participación de una representación de los padres y madres de los 43, Tlachinollan, la radiodifusora la Voz de la Montaña y la CETEG. Elvira Veleces Morales, secretaria general de la CETEG, dijo que el tercer Congreso Político Regional de los Pueblos Originarios no sólo era para analizar el relevo de la Dirección de Educación Indígena, sino realizar una profunda reflexión “para ver cómo fortalecemos desde abajo estos espacios que han sido ganados por el mismo movimiento. Estos espacios nadie nos los regaló, más bien, fueron conquistados por compañeras y compañeros que algunos siguen activos y otros más están jubilados”. Abundó que en la historia de la CETEG se han ganado espacios importantes, no para “alinearse a la Secretaría de Educación Guerrero, sino para construir y democratizar la educación en el país. Por eso les pedimos de que desde las delegaciones sindicales de las que ustedes vienen en representación como delegados efectivos y fraternos hagan una participación para el bien del contexto actual. Tenemos en puerta la reanudación de la huelga nacional, así como también desde la participación retomar la subsecretaría de los pueblos originarios y valorar si es que es factible retomar la propuesta que hace la Secretaría de Educación Guerrero de elevar la Dirección de Educación Indígena a Dirección General de Educación Indígena”. Melitón Ortega, vocero de las madres y padres de los 43 y tío del estudiante desaparecido Mauricio Ortega Valerio, señaló que las políticas neoliberales de los gobiernos, “todo lo que huele a los pueblos originales tienden a destruirlo, despojarnos y eliminar los saberes de los pueblos originales. Tenemos que mantener la unidad y trabajar colectivamente desde el pensamiento de los pueblos. Es necesario seguir resistiendo para conservar los elementos culturales e identitarios como lo sagrado de la tierra, los bienes naturales, el agua. La organización de los pueblos originarios nos mantiene unidos en México y América Latina. Sin embargo, los capitalistas, como lo dijo el escritor Eduardo Galeano, andan como los marranos escarbando nuestras tierras para encontrar oro”. Isidoro Vicario, abogado de las madres y padres de los 43, aprovechó el espacio para informar que el caso Ayotzinapa mantiene viva la llama del movimiento para encontrar a los 43 normalistas. “A 11 años poco sale en los medios, pero la apuesta del Estado mexicano es el desgaste y el olvido. La última vez que se tuvo reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum fue el 27 de noviembre de 2025. Su compromiso es que cada dos meses se iba a reunir con las familias para informar de los avances y dar respuestas a temas concretos como la línea de investigación de la telefonía, el regreso del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), los archivos que falta que entregue el ejército, los 17 jóvenes que fueron detenidos y llevados a barandilla municipal de Iguala. Sin embargo, han pasado cinco meses sin que haya un aviso de la próxima reunión”. El abogado de las madres y padres de los 43 recordó que la CETEG, particularmente en la Montaña, estuvieron y siguen en primera fila en la exigencia de la presentación con vida de los normalistas. En el 2015 en Tlapa sufrieron una embestida represiva del gobierno estatal y federal al grado de que policías federales asesinaron a Antonio Vivar Díaz. María Antonia Ramírez Marcelino, directora de la radiodifusora “La Voz de la Montaña”, dijo que en el 2015 se incorporó al movimiento “de la desaparición de los estudiantes. Cuando estaba como reportera en El Sur de Acapulco acompañamos todo este proceso del magisterio; los rezagos educativos que existen aquí en la Montaña”. Celebró la invitación para fortalecer vínculos entre la radio y la CETEG Montaña. Hizo la invitación para que se haga uso de un medio de comunicación como la radio y así poder contribuir para “que se garantice a los pueblos el derecho a la información”. Por su parte, Abel Barrera Hernández, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, realizó un análisis del modelo económico capitalista, la economía de guerra y criminal, así como la resistencia de los pueblos indígenas. “Es una prueba de fuego que tiene la CETEG en esta administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, sobre todo, porque el modelo económico de nuestro país no ha cambiado, a pesar de que hay una preferencia en las políticas sociales por los sectores pauterizados. La estructura económica no ha cambiado”. Destacó un informe de la organización Oxfam México “Oligarquía o democracia” donde se documenta que el modelo neoliberal se ha fortalecido. En México solamente hay 22 ricos que acumulan la mayor parte del capital del país. Se suma el imperio de Estados Unidos con el negocio de la guerra. “El negocio de las grandes empresas que venden carros no son los carros, son los tanques de guerra. La economía de la guerra es lo que ha hecho más ricos a los ricos. No solamente porque venden el armamento, sino porque se apropian de los territorios. No es casual la guerra en Irán o el secuestro de Nicolás Maduro, sino que son territorios con abundante petróleo. Trump presenta a Estados Unidos como el policía y empresario del mundo”. En México es difícil que se hagan reformas fiscales para que los grandes ricos paguen impuestos. La distribución de la riqueza sigue siendo desigual. El magisterio ha presentado e impulsado una reforma, pero no ha sido aceptada por las autoridades federales porque saben muy bien que va a trastocar intereses macroempresariales. Por eso es importante la lucha para romper el esquema neoliberal. Abel Barrera considera que los gobiernos deben priorizar la educación, salud, vivienda y más derechos básicos en las comunidades indígenas como la Montaña. ¿Cuánto castigo tiene la Montaña? La Secretaría de Salud, la Secretaría de Educación y otras instituciones dicen que no tienen recursos. El modelo neoliberal sigue imperando en nuestro país. Las comunidades y familias siguen pidiendo mejoras. No hay educación para los pobres. Las escuelas son unitarias, sin que los niños y niñas tengan una educación digna. La nueva escuela mexicana supuestamente cimenta los saberes locales y comunitarios, pero no termina de erradicarse la cultura blanca y capitalista. Share This Previous ArticleInfancias perdidas Next ArticleEl caso Ayotzinapa en el atolladero 1 mes ago