Nota Informativa Un mundial agitado por los 43 y miles más A tres horas de la inauguración del mundial las madres y padres de los 43 se preparan para movilizarse en la Ciudad de México en exigencia del paradero de sus hijos y 133 mil desaparecidos del país. Mucha policía, pero nada de verdad y justicia. Las calles de la Ciudad de México están llenas de maestros y maestras, colectivos de desaparecidos de todas las latitudes del país. Como un río acaudalado se encuentran las calles. Algunos van con el uniforme del mundial ajenos a las luchas sociales. Las madres buscadoras también se pusieron la playera para exigir la presentación con vida de sus seres queridos. Las autoridades federales y del gobierno de la Ciudad de México en lugar de proteger a las víctimas que tienen el corazón destrozado impuso las fuerzas policiacas. Criminalizaron la lucha de las madres y padres de los 43, así como del magisterio y los colectivos de madres buscadoras. Los estudiantes normalistas fueron tachados de radicales a pesar de que el gobierno estatal y federal saben sus métodos de lucha, pero se abalanzaron contra las madres y estudiantes como si fueran “criminales”. Doña María de Jesús Tlatempa Bello, madre de José Eduardo Bartolo Tlatempa, vivió el hostigamiento de la policía en la caseta de Tlalpan. Esa acción nefasta e infame de las autoridades federales fue indignante para las madres de los 43. “Es un atropello, porque nosotros el día lunes, cuando llegamos a la caseta de Tlalpan estaba un operativo donde había más de 500 policías. Nos encapsularon. Lo peor de todo es que cargaban perros para rastrearnos, barretas, picos, marros y estaban bien equipados y armados”. El operativo desplegado fue desmedido. Las autoridades irrumpieron sin permiso y sin orden de cateo. Tenían la orden de no dejar pasar a los normalistas y a las madres y padres. Nunca imaginaron que Arturo Medina, subsecretario de derechos humanos de gobernación, estuviera en primera línea en la revisión ilegal de la caseta de Tlalpan. A pesar de que conocía la exigencia legítima de las padres y los estudiantes de Ayotzinapa no dejó pasarlos. “Nunca nos revisan, pero esta vez se atrevieron. Es una burla a la memoria de nuestros hijos y a nuestra lucha. Como padres de familia estamos muy enojados con la presidenta Claudia Sheinbaum, porque nosotros lo único que traemos son nuestras lonas. Los policías con la leyenda los “zorros” estaban al acecho. A los delincuentes no los detienen, pero sí a nosotros que exigimos el regreso de nuestros hijos”, dijo doña María de Jesús. Fue un atropello el trato vil que recibieron las madres por la presidenta, “tratándonos como delincuentes cuando nosotros realmente lo que buscamos son a los estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa. Nuestras armas son las lonas con el rostro de nuestros hijos”. Las madres y padres solo exigen verdad a la presidenta, pero no han tenido respuesta del paradero de sus hijos. En las noches se pasan en vela para ver si llegan sus hijos. Por eso decidieron movilizarse para visibilizar el caso Ayotzinapa. Sin embargo, desde el 8 de junio no han dejado pasar a los estudiantes, el brazo fuerte de las madres. El cerco policial fue con el propósito de criminalizar su protesta. Las autoridades han dejado a las víctimas a merced de los policías. En estos días han quedado relegados y marginados. El mundial es lo central para el gobierno, pero para las madres y padres de los 43 es la presentación con vida de sus hijos. “Tenemos esperanzas de que vamos a encontrar a nuestros hijos y que lo que está en la oscuridad pronto saldrá a la luz”. Share This Previous ArticleLas madres y padres de los 43 en el huracán de la represión No Newer Articles 3 horas ago