Comunicado / Posicionamiento El inquebrantable Comunista, defensor de los pobres y de los pueblos de la Montaña Roja de Guerrero Saúl Morán Oropeza (El inquebrantable Comunista, defensor de los pobres y de los pueblos de la Montaña Roja de Guerrero) 24 de enero 1971 – 12 de enero 2026 † Saúl Morán Oropeza nació el 24 de enero de 1971, en las faldas del cerro Júba Xugwá, en la comunidad de Encino Roble, municipio de Malinaltepec, Guerrero. Hijo del maestro Telésforo Morán Morán † y de la señora Guadalupe Oropeza Flores †. Sus primeros pasos los dio entre la neblina de los pies del cerro de la Lucerna. La desigualdad y la pobreza pegaba como un látigo. Tenía que sembrar maíz, frijol y calabaza para alimentarse. Trabajó duro para estudiar la primaria, secundaria y preparatoria. Llegó a ser Licenciado en economía en de la Facultad de Economía de la entonces Universidad-Pueblo de Guerrero (Universidad Autónoma de Guerrero-UAGro) en Chilpancingo de los Bravo. Desde pequeño aprendió a caminar cuesta arriba. Entendió que la vida en la Montaña exige disciplina, coraje, dignidad y solidaridad. El joven, Saúl sintió la injusticia en carne propia: pobreza, discriminación, marginación y hambre marcaban su entorno. Esa realidad forjó su carácter firme, noble y combativo. Con los años se convirtió en un luchador social incansable, caminando siempre a lado de su pueblo, defendiendo a los más vulnerables y exigiendo transparencia, justicia y unidad. Su compromiso no fue de escritorio, sino de gestión constante, siendo puente entre las comunidades y las instituciones, traduciendo las necesidades más profundas de campesinos, productores y ciudadanos, en pliegos petitorios sólidos, logrando que sus demandas fueran escuchadas y respetadas. En la lucha social y formación académica, política e ideológica. Fue militante de la Unión de la Juventud Revolucionaria de México, del Frente Popular Revolucionario y del Partido Comunista de México Marxista-Leninista a nivel nacional. No se quedó en palabras ni en ideologías: convirtió sus convicciones en acción cotidiana, recorriendo comunidades, organizando asambleas y luchando para que la voz de su pueblo fuera escuchada. Su compromiso era de territorio y resistencia, enfrentando la falta de servicios y la marginación histórica de la región. Formó parte del Consejo Guerrerense 500 Años de Resistencia Indígena, Negra y Popular, participó en las actividades que impulsó: el EZLN; la CETEG-CNTE; el FACMLN; el FCISP (ahora FASU-ENADI); el Diálogo Nacional y de otros procesos unitarios de articulación y frente Único nacionales y locales como la APPO. Siempre estuvo al lado de la CRAC-PC. Participó, en España, en el Encuentro Internacional de la Juventud Antifascista y Antiimperialista e impulsó el Internacionalismo Proletario. Como parte del Comité Central y Estatal del FPR, Participó en las Jornadas de Lucha Nacionales que, desde Guerrero, se impulsaban en forma de Caravanas qué se realizaban caminando de la Ciudad de Chilpancingo a la Ciudad de México para exigir obras y beneficios sociales necesarias para las comunidades marginadas del estado de Guerrero y de otras entidades de la República y que en alguna vez, interactuó en territorio junto con las Asambleas de los Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco. En 2000, junto con el FPR, gestionó recurso ante la Embajada de Japón, logrando hasta el 2005, recurso para un espacio para los productores de la Montaña. Este logro fue fruto de marchas, presión y resistencia frente a desalojos y abandono de los gobiernos estatal y federal. Su lucha no se negociaba: siempre estaba del lado de los más necesitados. En el ámbito público, 1997-1999 se desempeñó como Tesorero Municipal de Malinaltepec, demostrando que los recursos del pueblo deben administrarse con honestidad, transparencia y pulcritud, siempre con visión de trascendencia regional y solidaria. También participó activamente en la defensa del territorio frente a proyectos extractivos. El 8 de octubre de 2012 formó parte del levantamiento de La Ciénega, siendo parte fundamental en la constitución del Consejo Regional de Autoridades Agrarias en Defensa del Territorio (CRAADET), oponiéndose a la minería y a la imposición de la Reserva de la Biósfera. Participó en la marcha de La Ciénega a la Universidad Intercultural del Estado de Guerrero, para esclarecer y echar abajo el decreto de creación de la reserva de la biosfera en La Ciénega, acto de dignidad y resistencia. Tras los huracanes Manuel e Ingrid en 2013, contribuyó en la formación del Consejo de Comunidades Damnificadas de la Montaña, registrando familias afectadas y exigiendo la reconstrucción de viviendas y la entrega de maíz. Impulsó el programa “Que llueva maíz para la Montaña”, elaborado por las propias comunidades. Cuando las autoridades de orden estatal y nacional no respondían, estuvo en primera fila en marchas y bloqueos, defendiendo el derecho a la alimentación y la vivienda. Siempre se solidarizó con la lucha por la justicia, como en la defensa de Arnulfo Cerón Soriano, participando con temple de acero en marchas y mítines. También estuvo en las primeras manifestaciones en Tlapa por la presentación con vida de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, su voz resonando siempre con eco de dignidad y esperanza. El 30 de agosto de 2020 fue encarcelado en la comunidad de Alacatlatzala por el conflicto agrario que no cesa a más de 52 años; casi pierde la vida, sin embargo, fiel a sus principios estuvo dispuesto a entregar su vida por defender su territorio. Asimismo, se opuso a la imposición de la Guardia Nacional en la región, convencido de que la fuerza armada no protege al pueblo, sino que oprime, violenta y siembra miedo. Por ello, apostó siempre a la organización comunitaria, al diálogo y a la negociación como el camino verdadero para resolver conflictos. En el ámbito institucional, laboró como técnico en IEEJAG-INEA y en el programa SEGALMEX, imprimió su sello, siempre con visión social y comunitaria. Sus gestiones fueron parteaguas para el florecimiento de la comunidad. En 2001 gestionó la tubería de agua potable y la construcción de un tanque. En 2004 fue la ampliación de la luz eléctrica para la colónia Dos Palos de la Ciénega. En 2012 a 2013 fue comisario suplente de La Ciénega. De 2012 a 2015 fue mayo segundo en la mayordomía de San Marcos. En el 2017–2018 fue integrante del comité de la Junta Corral de Toros de La Ciénega. Durante cuatro años consecutivos recibió la posada tradicional de diciembre que terminó en 2021. En el periodo de 2019 a 2020 fue comisario municipal constitucional de La Ciénega; dio seguimiento hasta culminar la construcción de la nueva comisaría municipal. Sin terminar su cargo se integró al Comité del Centro de Salud IMSS-BIENESTAR. Saúl no sólo fue un luchador social y gestor, también fue cantautor y compositor, utilizando la música como herramienta de resistencia cultural. Entre sus obras destacan: El Zopilotero, Le canto a Malinaltepec, Nimetso Ninguana, ¿Qué será de mi pueblo?, À’gò Kuitsìn, Hombre pequeño, Leso, Abuelos, La Ciénega, Tátà Bègò y Toro Rabón. Saúl Morán Oropeza partió de este mundo el 12 de enero de 2026. Su legado perdurará como el de un hombre íntegro, un luchador social comprometido y un referente histórico en la batalla por la justicia, la dignidad y la unidad de los pueblos de la Montaña de Guerrero. A lo largo de su vida, nunca luchó por interés personal, sino que dedicó su tiempo, esfuerzo y sueños a mejorar su región, siempre pensando en el bienestar colectivo, en un futuro más justo y lleno de oportunidades para su gente. “Caminando fui y lo que fui…» -Silvio Rodríguez- Tinta a mi comandante La tinta que escribo a mi comandante nace del río de mi pecho, trae tu nombre al presente como un grito que no conoce silencio. Que estas palabras se esparzan, como polen, y fluyan con la fuerza del río, grabando tu nombre en la piel de esta tierra, dignidad, lucha, y resistencia, germinando. Rasgueos de tu guitarra, mil matices de tu voz surcan los vientos de la montaña roja. Ahí sigues, en el último segundo, enseñando que la dignidad no se negocia, se defiende con el alma intacta, hasta el último aliento. Mi consigna, y mi bandera. Nota grave y aguda, como la vida misma. ¡¡¡Hasta la victoria siempre mi comandante, descansa en paz 🕊️!!! Biyú Natsé 2026 Share This Previous ArticleJusticia mínima No Newer Articles 2 horas ago