Desaparición El Mundial de la felicidad En memoria de Ignacio Hernández Meneses, reportero y caricaturista de amplia trayectoria. Castigo ejemplar para Harold N., presunto autor material del homicidio de Marco Antonio Suástegui. La investigación tiene que llegar a fondo para dar con los autores intelectuales. En el preludio del Mundial de Futbol México tuvo dos rostros: los ricos y pobres; los privilegiados y quienes luchan por sus derechos en las calles; quienes esperaban el Mundial y quienes siguen esperando a sus seres queridos. Las vallas metálicas y los anillos de policías de la Ciudad de México mostraron la prepotencia, el autoritarismo y el racismo de un gobierno al que sólo le interesa la buena imagen del país. El primero de junio el magisterio de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) reactivó su huelga nacional, irrumpiendo en las calles céntricas de la Ciudad de México con una marcha enorme. Las maestras y maestros formaban un río de gente que lucha. Sus consignas “si no hay solución, no rodará el balón” hacían eco y llegaban al Palacio Nacional. Cuando arribaron a la calle 20 de Noviembre los muros de acero impedían su paso. La avanzada de los maestros de Guerrero empezó a tratar de entrar, golpeando con palos y marros. Estaban a punto de lograrlo cuando los policías empezaron a disparar gases lagrimógenos y balas de plástico para dispersar a los manifestantes. Los policías accionaron sus armas directo a los maestros Octavio Romero y Proceso González, para derribarlos y causar terror entre los manifestantes. Proceso quedó tendido en el asfalto por el fuerte impacto de la bala. Sus compañeros lo auxiliaron como pudieron. Blanca, sobrina de Proceso, lo llevó a un hospital privado, pero no tenían equipo para atenderlo. Fue en el hospital del ISSSTE Primero de Octubre donde lo atendieron con engorrosos trámites burocráticos. La presidenta Claudia Sheinbaum justificó la represión policiaca con el argumento de que no tenían razón de ser las protestas del magisterio porque había mesas de diálogo que estaban atendiendo sus demandas. El 8 de junio las madres y padres de los 43 estudiantes desaparecidos fueron detenidos por un cerco policiaco en la caseta de Tlalpan. Las autoridades estaban empeñadas en revisar los autobuses porque supuestamente traían explosivos. Fue indignante que Rosa Icela, integrante de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, fuera quien revisara las cajuelas de los autobuses, principalmente de las madres. Lo peor fue el papel de policía que desempeñó Arturo Medina, presidente de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa (Covaj). De manera directa enfretaban a las madres y padres para no dejarlos pasar ni permitir que realizaran sus protestas. Con impotencia don Mario González relata el sufrimiento de las “madres que salieron desde las 6 de la mañana de la Normal de Ayotzinapa y que a las 4 de la tarde aún permanecían encapsuladas, sin comer, con enfermedades crónicas y con los problemas del azúcar y la presión altas. Doña Hilda llegó con la presión de más de 200, pero para los funcionarios del gobierno federal (que supuestamente están muy al cuidado de la salud de las madres) les valió un bledo. Este gobierno lo que hace es victimizarse y a nosotros nos pone como los malos. Las víctimas no son ellas ni ellos, somos nosotros. Las víctimas a las que les tiene que dar justicia somos nosotros. A las madres buscadoras que ahora también están criminalizando y ofendiendo, como lo hizo la secretaria de Gobernación, al afirmar sin pruebas que les dieron dinero para que vinieran a la marcha. La presidenta tiene que saber que hay más desaparecidos, de los que tienen registrados oficialmente”. Al final las dejaron pasar y los estudiantes regresaron a la Normal de Ayotzinapa. A mediodía las madres y padres, acompañados de la CNTE, realizaron un mitin en el antimonumento por los 43 para denunciar el cerco policiaco y la falta de avances en las investigaciones sobre el paradero de sus hijos. En los cinco días que duró la jornada de lucha, el subsecretario de Gobierno coordinó el operativo policiaco para impedir el paso a las madres y padres de los 43 y bajo ninguna circunstancia permitió que los estudiantes de Ayotzinapa entraran a la ciudad. El 11 de junio en la inauguración del Mundial las madres y padres se trasladaron a la caseta de Tlalpan para tratar de romper el cerco con los estudiantes normalistas. Unos mil policías antimotines estaban formados con escudos y toletes. A pesar de este blindaje las familias y los normalistas avanzaron 300 metros, la orden que recibieron los policías fue contenerlos. En la caseta de cobro realizaron un mitin, mientras se confrontaban con Arturo Medina para que los dejaran pasar. El funcionario instruyó a los mandos policiacos que revisaran los autobuses. Doña María de Jesús, madre del estudiante desaparecido José Eduardo Bartolo Tlatempa, les respondió que no lo permitirían porque “no somos delincuentes y este gobierno no nos puede condicionar. Queremos verdad y justicia”. Don Mario González increpó a las autoridades y principalmente a Arturo Medina para que los dejara pasar. “Si no estas a la altura para resolver los problemas dile que venga al que está en el teléfono para que nos deje pasar. Nuestras movilizaciones son pacíficas, sólo queremos pegar la carita de nuestros hijos en la calzada de Tlalpan”. En el último día de la jornada tampoco dejaron pasar a los normalistas. Los maestros y maestras, así como las buscadoras pudieron entrar a la Ciudad de México, pero en la calzada de Tlalpan se toparon con centenares de policías que se encargaron de encapsularlas. “Les queremos por eso les buscamos”, gritaban. Las lonas y los carteles de sus familiares desaparecidos fueron su bandera de lucha y sus escudos para librar esta batalla contra un gobierno que se obstina en ocultar y negar una realidad que desangra a nuestro país. Para las madres y padres quedó evidenciada la postura de la presidenta de la República, de privilegiar la fiesta del Mundial y silenciar las protestas y las exigencias de justicia de las madres buscadoras, utilizando los cuerpos policiacos para encapsularlas y reprimirlas. El diálogo que a diario pregona en las mañaneras se transformó en un muro infranqueable y se materializó con gases lacrimógenos y balas de plástico. La Secretaría de Gobernación arremetió contra las madres buscadoras al recurrir al improperio y el subsecretario de Derechos Humanos focalizó sus baterías contra los normalistas de Ayotzinapa al señalar a dos estudiantes del Comité de Lucha como los que coordinan la logística y la elaboración de explosivos. Nuevamente la fuente siguen siendo los aparatos de inteligencia del Estado controlados por el Ejército. La visión conspirativa y contrainsurgente se sigue reeditando en las altas esferas de la 4T. Por otra parte, la presidenta Claudia Sheinbaum descalificó a la CNTE al asegurar que busca regresar a esquemas del pasado donde las cúpulas sindicales y los gobiernos estatales decidían la asignación y movilidad de las plazas magisteriales. Remarcó que estas prácticas se prestaban a la corrupción, por eso su gobierno consultará directamente a las bases magisteriales. La relación con la presidenta se truncó al desconocer como interlocutora legitima a la Comisión Nacional Única de Negociación (CNUN). La situación se tensó más con el anuncio que hizo la CNTE este domingo de continuar con sus movilizaciones. “Continuaremos con la huelga nacional”, anunció Yenny Aracely Pérez integrante de la sección 22 de Oaxaca. “La presidenta dice que está todo tranquilo y que México está de fiesta, que está alegre, pero sólo eso pasa en su entorno. Aquí afuera está la realidad, aquí están más de 130 mil desaparecidos. Aquí están las madres buscadoras que protestan para visibilizar su lucha, para que las tomen en cuenta. A ellas no les interesa boicotear un partido, lo que demandan es justicia y verdad”. “Nosotros como víctimas tratamos de alzar la voz, pero al gobierno, a la FIFA y las televisoras solo les interesa el negocio del Mundial, que la gente vea los partidos y que consuma todo lo que le anuncian. Ese es el interés de los ricos, pero no se vale que nos tachen de generadores de violencia, que se empeñen en decir que venimos a hacer desmanes, porque sus seguidores lo creen, y empiezan a desprestigiar al verdadero movimiento que no tiene nada que ver con el partido. El México verdadero es el que lucha para que no haya más desaparecidos. Es el México adolorido que no descansa para dar con el paradero de 130 mil desaparecidos en el país. Lo más triste es que este 12 de junio es mi cumpleaños y recuerdo que la última vez mi hijo me dijo que iba a llegar. Siempre me regalaba algo, me iba a hacer maldades con el pie para que me levantara y empezar a comprar el pastel y la carne para comer. Todos esos recuerdos vienen y ya no aguanto. No les interesa nuestro dolor ¿porqué prefieren a los extranjeros y a nosotros nos dicen que no salgamos para no dar mala imagen? ¿Quién odia a México? ¿Quién odia a los mexicanos?” Las madres buscadoras mostraron el rostro verdadero de un país marcado por la violencia y la impunidad. Su dolor se convirtió en rabia ante la postura del gobierno federal de priorizar el Mundial en lugar de darle cauce a su reclamo. Los fanáticos de la FIFA desataron las críticas cuando un grupo de aficionados le quitó la lona con rostros de desaparecidos a una madre buscadora para resguardarse de la lluvia. La presidenta habla de la alegría del Mundial, pero deliberadamente ignora el dolor de miles de familias que llevan años pidiendo encontrar a sus seres queridos. Lo que más entristeció y causó enojo a las madres y padres que buscan a sus hijas e hijos es que la presidenta Claudia Sheinbaum haya comentado en la mañanera del 12 de junio que “hubo quien quiso mostrar otra imagen de México. Pero la imagen de México es la alegría, la felicidad del pueblo, y de todas y de todos los mexicanos. Fue una fiesta de México, muy hermoso la verdad ver a toda la afición y la no afición celebrar el triunfo de la selección. Quien la pasó mal es quien quiere que le vaya mal a México”. Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan Share This Previous ArticleDetienen al presunto homicida de Marco Antonio Suástegui, defensor del territorio No Newer Articles 21 horas ago