Vicente Suástegui Muñoz Impunidad a 5 años de la desaparición de Vicente Suástegui Este 5 de agosto de 2026 se cumplieron cinco años sin saber del paradero del defensor de la tierra, Vicente Suástegui Muñoz, vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (CECOP) después de que su hermano Marco Antonio fuera encarcelado en Nayarit. Se movilizó con los comuneros y comuneras hasta lograr la libertad del líder histórico del CECOP. Su esposa Samantha Valeria Colón Morales, a cinco años de tormento, incertidumbre, de tremendo dolor y de ausencia lo sigue buscando. Hoy a las 12 del día las búsquedas fueron en el Servicio Médico Forense (SEMEFO) en Chilpancingo. Vicente, así como Marco Antonio, fue de los que estaban en primera fila para encarar a las autoridades y no construyeran la presa hidroeléctrica. Al río Papagayo, donde jugaban en su niñez, lo defendieron con su vida. El gobierno los tenía en la mira. A Marco Antonio le fabricaron delitos de robo, despojo y lesiones para refundirlo en la cárcel. En enero de 2018 le tocó a Vicente estar tras las rejas por el delito de homicidio, junto con Marco y 30 comuneros más. Sin embargo, mostraron su inocencia y fueron liberados. Vicente se retiró un tiempo de la lucha social para estar con su familia. Estaba en la comunidad de Aguacaliente, pero se trasladó a Acapulco para emplearse como taxista. Su tranquilidad fue interrumpida con la irrupción de elementos de la Marina a su casa el 12 de julio del 2021. Querían detenerlo y revisar su casa, pero les exigió la orden de cateo y se retiraron. Días después, el 5 de agosto cuando Vicente regresaba a su domicilio con el taxi de la ruta Renacimiento al centro de Acapulco, alrededor de las 11 de la noche fue interceptado por tres hombres armados que viajaban en una camioneta roja. Lo sometieron y lo subieron a la fuerza, trasladándolo con rumbo a Tres Palos. La familia se organizó para realizar búsquedas en las colonias, el reclusorio, hospitales y en el SEMEFO, pero no encontraron nada. Se esfumó en esa noche lluviosa. Los minutos siguieron marcando la incertidumbre y la angustia. En los siguientes días y semanas las búsquedas se intensificaron con la Comisión Nacional de Búsqueda, la Comisión Estatal de Búsquedas de Personas, personal y peritos de la Fiscalía General del Estado de Guerrero, policía estatal, ejército y Guardia Nacional. Marco Antonio iba adelante en barrancas, cerros, el río Papagayo y la laguna de Tres Palos y decía que el comandante Pino de la UPOEG, responsable clave de la desaparición de Vicente, se paseaba con toda impunidad. A 5 años de la desaparición del defensor, Samantha Valeria Colón siente mucho dolor. “Es como si hubiese sido ayer. El 5 de agosto es una fecha de muchas preguntas sin respuestas, por ejemplo, para las hijas de Vicente la ausencia de su papá es fuerte. Las niñas eran pequeñas y hoy tienen que seguir la vida sin saber nada de su papá. Pero nosotras no dejamos de insistir en la búsqueda de Vicente para encontrarlo y que se haga justicia. Son cinco años con muchos retos para la familia. No hemos quitado el dedo del renglón desde el primer instante”. Vicente era el que proveía el alimento al hogar y desde que “ya no regresa a casa, la vida nos cambió en el tema económico y emocional”. A pesar de que tienen tienen un apoyo de 3 mil pesos como víctimas indirectas es insufiente porque los gastos son para búsquedas y para alimentación, salud y educación de sus hijas. “Yo me he tenido que dedicar a la venta de comida, venta de tamales y ropa para solventar algunos gastos más”. En los últimos años la esposa de Vicente, Samantha Valeria Colón Morales, ha realizado las búsquedas en campo. Desde el 2021 se han realizado jornadas de búsqueda cada mes. Se han encontrado muchos restos humanos en fosas clandestinas en Cayaco, Alhajas, Providencia, Simón Bolívar, Zapata y varios puntos. En el 2025 todas las búsquedas fueron positivas. Este 5 de agosto hizo pega de fichas después del acto político en el marco de un año más de no saber del paradero de Vicente. Este 6 de agosto las búsquedas fueron en el SEMEFO de Chilpancingo. Samantha con otras buscadoras entraron a mediodía para ver los registros a partir de agosto del 2021, fotografías, expedientes. “Los observamos con cuidado para que no se nos pasara ningún detalle, el lugar y la fecha de levantamiento. Tratamos de revisar tantos expedientes como pudimos, pero como son cinco años no pudimos terminar. Fue una jornada muy complicada porque vimos los cuerpos y nos pegó emocionalmente. Tuve muchos sentimientos encontrados, con mucha incertidumbre y miedo de encontrar algo de Vicente. Al final, es lo que buscamos, pero no estamos preparadas, a pesar de que han pasado 5 años”, relató la esposa de Vicente. Describió el olor penetrante y las sensaciones que les causó al grado de que finalizaron la revisión por salud mental y emocional. Mañana van a seguir la jornada en el SEMEFO de Acapulco, pero advierte que no van a terminar y lo más seguro es que regresen. Samantha Valeria considera que en las investigaciones para dar con el paradero de Vicente, la Fiscalía incurre en omisiones, complicidad y los intereses fuertes que desde un principio mantienen. Hay quienes no quieren que Vicente estuviera. Más allá del comandante Pino hay alguien más que mueve los hilos y por eso lo protege. El comandante Pino de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) es clave para dar con el paradero de Vicente Suástegui, pero la Fiscalía no ha querido ejecutar la orden de aprehensión, pero sí lo hacen con los defensores del territorio como Jesús Plácido. El abogado de Tlachinollan, Rogelio Telliz, señala que en el caso de Vicente Suástegui hay cuatro responsables sentenciados; Jorge Eduardo García Ramírez, José Luis Carrera Vázquez y Felipe Sandoval Gasca tienen una condena de 25 años de prisión y Juan Carlos Valenzuela Herrera, desde un inicio aceptó el procedimiento abreviado, tiene una condena de 13 años y 8 meses. Pedro Santos Cruz, el comandante Pino, ordenó a Juan Carlos Valenzuela que, junto con José Luis y Felipe Saldoval, subieran a la fuerza a Vicente al carro y llevarlo al motel de Tres Palos. Ahí se lo entregaron al comandante Pino. Desde el 15 de septiembre del 2021 tiene orden de aprehensión, pero la Fiscalía no la ha ejecutado. No hay justicia hasta saber del paradero del defensor Vicente Suástegui. Son importantes las cuatro sentencias, pero hace falta la detención de uno de los principales responsables de la desaparición del defensor. Se sabe que la policía ministerial tiene nexos con la delincuencia organizada, donde pertenece el comandante Pino y por eso tiene protección. A 5 años de no saber nada de Vicente, la impunidad es la que predomina. Share This Previous ArticleJuez declara culpable a policía municipal de Alcozauca por el feminicidio de Leuteria No Newer Articles 3 horas ago