Nota Informativa Los hilos de la verdad están con el ejército Este martes 22 de septiembre de 2026 las madres y padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, así como normalistas de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) realizaron una marcha en Chilpancingo, Guerrero, en el segundo día de la jornada de lucha, para exigir la entrega de los 853 folios que tiene el ejército mexicano y que a 12 años no ha querido entregar esos archivos cruciales para saber el paradero de los jóvenes. La movilización inició a las 12:30 del día del caballito, a unos pasos del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla, rumbo al antimonumento +43. Las madres y padres extendieron sus mantas con los rostros de sus hijos. El sol candente arreciaba a unos pasos de haber empezado la marcha. Las consignas marcaban el ritmo. “Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”. En el contingente iban los normalistas, el colectivo de familiares de desaparecidos Guadalupe Rodríguez y organizaciones sociales. Los jóvenes activistas pintaban “+43” sobre la avenida Juárez. El abogado Isidoro Vicario mencionaba el reciente informe de la CNDH en el que desvincula al ejército mexicano de los hechos de Iguala en 2014. Lamentó que a 12 años “el Estado Mexicano, lejos de redoblar esfuerzo para buscar a los desaparecidos, pretenden criminalizar la lucha de los padres y madres que solamente buscan la verdad, que solamente buscan a sus seres queridos. Por eso en este segundo día mandamos este mensaje de manera contundente de que esta lucha por los 43 no va a parar mientras no tengamos información del paradero de los jóvenes normalistas de Ayotzinapa”. Los rayos del sol traslucían las mantas de los normalistas, alusivas a la desaparición forzada de los 43 estudiantes: “Ayotzinapa vive, la lucha sigue”; “Que los ojos de los desaparecidos te persigan en tus sueños y el llanto de sus madres no te dejen dormir”; “Si no hay justicia para el pueblo que no haya paz para el gobierno; Ayotzinapa no muere, vive en todos los que luchan”. David Molina Rodríguez, integrante del colectivo Lupita Rodríguez, se solidarizó con el movimiento de las madres y padres. Habló desde el dolor de tener a un desaparecido por mucho tiempo, desde la mal llamada guerra sucia. Las madres y padres con su lucha digna mantienen la exigencia de la presentación con vida de sus hijos. “¿Cómo es posible que hayan desaparecido 43 estudiantes en este México moderno? ¿Cómo es posible que con toda la tecnología no puedan encontrarlos?” A las 2 de la tarde la marcha llegó al antimonumento más 43. Ahí el abogado Isidoro Vicario trajo a la memoria los primeros días de la desaparición forzada de los estudiantes. La noche tétrica de Iguala marcó el rumbo de Guerrero y de México. Buscamos a los 43 y 135 mil personas desaparecidas. Las fotos de hombres, mujeres y niños se observan en la Alameda de la capital, en los postes y paredes. Doña Hilda Hernández, madre del estudiante César Manuel González Hernández, realizó el pase de lista de los 43 estudiantes desaparecidos, los tres caídos y Aldo, quien permanece en coma. “Estaremos en esta lucha hasta que Dios nos permita… Los peloncitos nos recuerdan mucho a nuestros hijos y tenemos un dolor tan grande. Ustedes siguen en nuestro corazón junto con el dolor que llevamos”. Por su parte, doña Delfina de la Cruz, madre de Adán Abraján de la Cruz, dijo que a 12 años seguirán luchando por la presentación con vida de sus hijos hasta tener resultados. Los normalistas abrazaron como siempre la búsqueda de sus 43 compañeros. Criticaron a las autoridades por su opacidad en las investigaciones y sobre todo por no dar respuestas de dónde están sus compañeros. Después de entonar el himno Venceremos se trasladaron a la 35 zona militar de Chilpancingo, donde reiteraron la participación de las policías municipales de Iguala, Huitzuco y Cocula, y la participación clave de elementos del ejército mexicano. Cuestionaron el actuar de la institución castrense como la infiltración del elemento de inteligencia en la normal de Ayotzinapa que envió información en tiempo real de los ataques la noche del 26 de septiembre del 2014. Isidoro Vicario mencionó que en febrero de este año, un juzgado federal de la Ciudad de México les dio la razón a las madres y padres acerca de que la Defensa debe entregar los 853 folios a la Covaj y al GIEI. Fueron contundentes en señalar la participación del ejército mexicano en la desaparición de los estudiantes. María de Jesús Tlatempa Bello, madre de José Eduardo Bartolo Tlatempa, señaló la indiferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum para darle seguimiento al caso Ayotzinapa. “La presidenta dice que unos dos padres somos los que queremos que regrese el GIEI, pero es mentira. Queremos decirle que se comprometió a resolver el caso Ayotzinapa, y que somos todos los padres de familia que queremos ver de regreso a nuestros hijos y la única forma es que regrese el GIEI. Hasta el día de hoy la presidenta no considera los informes del GIEI, por la fuerza quiere imponer su informe gubernamental con prepotencia. Duele que la presidenta no tenga humanidad, si fuera su hijo ya lo hubiera encontrado, pero ¿por qué nosotros no sabemos dónde están nuestros hijos?”. Las actividades del segundo día de la jornada de lucha concluyeron en las instalaciones de la normal rural con un acto político-cultural, en el que las madres recordaron entre lágrimas a sus hijos llenos de sueños y alegrías. La tristeza se apoderó del ambiente por unos momentos, pero concluyeron con la esperanza de verlos de regreso con los brazos y sus corazones abiertos. Share This Previous Article“Ayotzinapa 12 años de lucha, 43 la luz que no se apaga” No Newer Articles 3 horas ago