Centro Comunitario Gúwa Kúma: Casa de los Saberes Autoridades de Guerrero adeudan tres meses de salario a defensoras indígenas Ayutla de los Libres, Guerrero, 9 de julio de 2026. La violencia contra las mujeres me’phaa y na savi ha aumentado en las comunidades de la Montaña y Costa Chica de Guerrero. El Centro Comunitario “Gúwa Kúma”: Casa de los Saberes, durante casi 5 años ha atendido y acompañado a las mujeres que sufren violencia machista, pero desde abril las autoridades nos han dejado sin salarios, violando nuestros derechos laborales. Las mujeres indígenas que acompañamos cargan en sus espaldas el peso de las tareas domésticas, el cuidado, educación y salud de los hijos y el trabajo en el campo en la siembra de maíz, frijol y calabaza. Desde niñas tienen que soportar violencia intrafamiliar, gritos y golpes. El infierno no termina en la esfera familiar, más bien, continúa en los espacios comunitarios y en las instituciones del Estado cuando les niegan sus derechos. Solo de enero a julio de 2026, atendimos, con pertinencia cultural, interseccionalidad y enfoque de género, a 218 mujeres indígenas de los municipios de Ayutla, Ñu’u Savi y Acatepec. Fueron 196 por violencia familiar, principalmente porque sus esposos las golpean. Llegaron 15 mujeres porque las autoridades comunitarias les quitan las tierras, las dejan desprotegidas y cuando sufren violencia física resuelven a favor del agresor. Tienen esperanza en que las instituciones gubernamentales las apoyen, pero no creen en su palabra y no las atienden. Por eso 7 mujeres acudieron a la casa de los saberes para denunciar violencia institucional, porque les han negado el acceso a la salud. A pesar del trabajo comprometido que realizamos como profesionistas para disminuir la violencia contra las mujeres indígenas, las autoridades estatales y federales no nos han pagado nuestros salarios desde abril. La atención integral y acompañamiento a las mujeres continúa. Sin embargo, las autoridades nos quieren castigar dejándonos sin nuestros honorarios, dejando desprotegidas principalmente a las mujeres de las comunidades que viven la violencia patriarcal todos los días. Es preocupante que las autoridades estatales y federales no tengan un fondo especial para operar el Centro Comunitario, a pesar de que se trata de una medida de reparación comunitaria de la sentencia dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en la que condena al Estado mexicano por tortura sexual contra Inés Fernández Ortega, perpetrada por elementos del ejército mexicano en 2002. Inés, embajadora del Centro Comunitario, pensó en un espacio donde las mujeres fueran protegidas y se les ayudara a defender sus derechos. No quería que la historia que vivió se repitiera, pero se complica atender a las mujeres indígenas cuando las autoridades no nos pagan nuestros salarios de manera sistemática, mientras la violencia machista aumenta en las comunidades. Las mujeres indígenas de la Montaña y la Costa Chica también tenemos derechos. Por eso, exigimos a la gobernadora Evelyn Cecia Salgado Pineda y al Secretario de Finanzas, Raymundo Segura Estrada, cubrir nuestros honorarios de abril a julio a la brevedad para atender a las mujeres indígenas que sobreviven a la violencia en los filos montañosos, entre la pobreza y una profunda desigualdad. Atentamente Centro Comunitario Gúwa Kúma: Casa de los Saberes de Ayutla de los Libres Share This Previous ArticleLa Suprema Corte reabre la discusión sobre la sentencia de 2018 que ordenó la creación de la Comisión para la Investigación y la Verdad del caso Iguala No Newer Articles 4 horas ago