Nota Informativa Esperanzas en los surcos: 88 indígenas migran a los estados del norte del país Tlapa, Guerreo, 4 de junio de 2026. A mediodía 88 jornaleras y jornaleros salieron en tres autobuses de la casa del jornalero a los campos agrícolas de Chihuahua, San Luis Potosí y Zacatecas para trabajar en el corte de chile, jitomate, cebolla y limpia en las plantaciones de algodón. La migración sigue a pesar de que se resquebraja el país. De las 88 personas que viajaron a los campos de la explotación, 46 son mujeres y 42 son hombres. Las niñas y niños recién nacidos a 5 años son 9. De 12 a 17 años se registraron 27, quienes ya trabajan en varios campos no regulados por las autoridades estatales y federales. De 18 a 29 años se fueron 17 jornaleros y jornaleras. Lo inaudito es que desde los 30 a 59 años logran sumar 22 jornaleros. Las personas de 60 y más años son 13. Las familias son de los municipios más pobres de la Montaña. Tienen sus esperanzas en los surcos: la mayoría es de Cochoapa el Grande, le sigue Alcozauca, Tlapa, Acatepec, Metlatónoc, Iliatenco y Tlacoachistlahuaca de la Costa Chica. Están en el abandono, sin oportunidades de trabajo. Tienen que dar la lucha contra el hambre y la violencia. Sobreviven de milagro con 400 pesos a la semana y algunas familias piden prestado maíz para comer al día. Quienes intentan poner un negocio los grupos de la delincuencia les prohíben vender sus productos. No es el único obstáculo en las comunidades indígenas, hay serios problemas con el analfabetismo porque no cuentan con recursos económicos y por falta de maestros y maestras. Sólo de los que migraron en esta oleada, 43 no cuentan con estudios y no terminaron su educación básica. Los que lograron estudiar desde preescolar es uno, primaria 27, secundaria 5 y bachillerato 2. Los que no se inscribieron en alguna escuela son 10, entre ellos 3 niñas menores de 2 años. Hay familias que piden prestado para pagar el pasaje con un costo entre 2 mil 500 a 3 mil pesos para llegar a los campos agrícolas. Las jornadas son extenuantes de más de 8 horas. El corte de chile, tomate y cebolla se los pagan a 300 pesos el día. Sin embargo, el trabajo a destajo es irrisorio. En los campos de algodón pagan 20 pesos la hora. El corte de chile y algodón es en los campos de Janos, Ascención, Colonia el Valle, Lázaro Cárdenas, Casas Grande, Pancho Villa y Miguel Ahumada (municipio) en el estado de Chihuahua. El corte de cebolla es en el campo Villa Arista, San Luis Potosí. Además de que se fueron también a Río Florido, Zacatecas. Los programas sociales de gobierno están desdibujados. La población jornalera está relegada y discriminada de las políticas de Estado. De los 88 jornaleros que viajaron este día, 3 tienen beca Benito Juárez y dos reciben el apoyo de adultos mayores. Un niño de 17 años con discapacidad visual y de habla sigue viajando con su familia. El año pasado trabajó en los surcos y este año tendrá la misma suerte. Si no trabaja no come. No hay más violencia de Estado que dejar morir de hambre a las niñas y niños, y condenarlos a la esclavitud en los campos de la explotación. Share This Previous ArticleEstamos aquí por la guerra No Newer Articles 60 minutos ago