Opinión La CNTE y la 4T En las comunidades indígenas y pobres de Guerrero la situación socioeconómica no ha mejorado. El abandono es secular. Las familias sobreviven de las siembras raquíticas, sin contar con servicios médicos y sin escuelas. En la Montaña la carencia de maestros y maestras es la regla y donde no hay mobiliario ni materiales didácticos. Los pocos niños que asisten llegan con el estómago vacío, descalzos y sin libros ni cuadernos. La Secretaría de Educación lo sabe, pero siempre argumenta que no tiene presupuesto para contratar docentes ni para construir aulas. Son las madres y los padres los que se organizan para obligar a que las autoridades atiendan lo básico. Su esfuerzo es insuficiente porque se requieren acciones de presión y recursos jurídicos eficaces, como los amparos. Este deterioro de la educación viene en picada desde los regímenes priistas y luego con Vicente Fox y Felipe Calderón que impulsó e instauró la ley del ISSSTE. Lo insólito es que con los gobiernos morenistas las comunidades indígenas siguen arrastrando el rezago educativo, mientras el magisterio se ha organizado para enfrentar el modelo neoliberal de las pensiones. Con la reforma de Ernesto Zedillo al IMSS en 1997, se sustituyó un sistema colectivo y solidario de pensiones en que el Estado actuaba como garante de una pensión digna, en su lugar se impulsó un modelo de capitalización individual a través de las Afore, que son empresas privadas, que gestionan las cuentas de cada trabajador. La pensión se rige con las leyes del mercado, sin garantizar una pensión proporcional al salario de cada trabajador. La reforma del ISSSTE impulsada por Calderón-Beltrones en el 2007 plantea el mismo esquema de las Afore para los trabajadores del Estado. La diferencia es que introduce una Afore más: Pensionissste; que es un bono de reconocimiento (bono de pensión ISSSTE) para los trabajadores que migraron del sistema anterior al nuevo, privatizando la administración, individualizando la acumulación y corriendo el mismo riesgo que la pensión del IMSS. La privatización de la seguridad social pasó de un régimen público y colectivo a un régimen privado (las Afore y aseguradoras). Se fortalecieron los agentes privados que son la piedra angular del modelo neoliberal que vienen hacer los beneficiarios de este modelo de pensiones individuales. Se redujo la función estatal a un mero órgano regulador sin garantizar el derecho a una pensión digna. En este modelo cada trabajador es responsable de su propio bienestar y asume individualmente el riesgo de vivir más años de los calculados, así como los bajos rendimientos de su cuenta individual en la Afore, corriendo el riesgo del desempleo que impacta sobre el nivel de sus cotizaciones. Con esta reforma el Estado se libera de la obligación constitucional de financiar de forma estable y progresiva el sistema de pensiones. La pensión deja de ser un derecho social constitucional para transformarse en una mercancía. Con el nuevo modelo se trata de comprar una pensión con las Afore, quedando a la deriva porque su pensión en está lógica mercantil, no es garantizar derechos sino obtener utilidades. Las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de los trabajadores de la Educación (CNTE) tuvo como telón de fondo la privatización de sus pensiones. Su jornada de lucha se topó con una postura hermética de la presidenta de la república Claudia Sheinbaum. Para las maestras y maestros de la Montaña, que en su mayoría impulsaron su candidatura, quedaron desconcertados por el trato que recibieron. Consideran que la presidenta ha perdido el rumbo de la izquierda, porque todas las respuestas que mandó, a través de Mario Delgado, Rosa Isela Rodríguez y Martin Batres, fueron de corte neoliberal. Las autoridasdes querían que los maestros de la Comisión Nacional Única de Negociación (CNUN) se centraran en las cuestiones técnicas para discutir la forma de cómo migrar las cuentas de las Afores privadas a la Afore pública, a la pensión-ISSSTE. Los comisionados demandaron la derogación de la ley del ISSSTE implantada por Felipe Calderón. Nunca imaginamos que la presidenta criminalizaría nuestras protestas. Se portó muy mal con los maestros y jamás dio la cara para atendernos. La repruebo totalmente porque tenía conocimiento de lo que sucedió el primero de junio, pero prefirió guardar silencio. Mi hermano Proceso recibió un balazo y las autoridades no reconocieron lo que hicieron. Mi hermano la apoyó durante su campaña para que fuera presidenta, pero nunca pensó que le pagarían con balas. En ella muchas maestras fincamos nuestra esperanza para abrogar la ley del Issste, pero nos ha desilusionado. La mayor parte de los maestros promovieron su candidatura, pero ahora no los quiere escuchar. Prefiere a los banqueros a los dueños de las Afore. Los maestros creímos en el cambio, pero ¿dónde quedó su palabra de dar de baja la ley del ISSSTE? Nos etiquetó como radicales. Desplegó una campaña de desprestigio para justificar la represión. Mandó mensajes a través del gobierno estatal, de los senadores y otros interlocutores para decir que nos retiráramos, que Guerrero se calmara y que volviéramos al estado. Cuestionó la autenticidad de nuestra lucha, creyó que algunos empresarios nos estaban financiando para seguir con nuestras movilizaciones. No se explicaba cómo es que Guerrero, sin tener las cuotas sindicales, tenemos capacidad de movilización, como si fuéramos una sección con toma de nota. Nosotros le respondemos a la presidenta siempre que sentimos la dignidad y el coraje a flor de piel. A lo mejor se le olvidaron los muertos de la guerra sucia, los muertos de Aguas Blancas, de Ayotzinapa, los miles y miles de desaparecidos por la guerra contra el narcotráfico que dejaron una cauda de muerte en la historia de Guerrero. No entienden el coraje acumulado que los guerrerenses tenemos. Intensificamos nuestras movilizaciones porque rechazamos contundentemente la represión. No queremos que regresen las prácticas represivas del pasado. Con coraje y dignidad vamos a seguir democratizando el país. Dijeron que éramos los radicales, sin embargo, eso no fue motivo para que retrocediéramos, al contrario, el comité que estamos encabezando tiene el compromiso de representar de manera digna a los maestros del estado, junto con la valiente y tenaz maestra Elvira. Nos mantuvimos firmes para mantener la unidad. Salimos fortalecidos como Guerrero, más allá de la respuesta que dio el gobierno le mostramos al mundo, a través de los medios internacionales, que al gobierno le importa más el mundial de futbol. Pero logramos difundir al México real, donde hay violencia, desapariciones, en la que las madres buscadoras abanderan una lucha digna. Las madres y padres de los 43 mostraron también su enojo por la forma en que fueron tratados, que los policías impidieron el paso a los estudiantes y las autoridades se empeñaron en desacreditar su movimiento. La presidenta Claudia Sheinbaum nos quiere condenar a vivir una vejez en la miseria con 6 mil pesos o 4 mil pesos mensuales. No vamos aceptar vivir en esta miseria después de más de 30 años de servicio. Yo tengo 27 años de servicio trabajando en la sierra de Tlacotepec, en las partes más alejadas. Cuando llegué a la comunidad del Tiquimil, había exactamente lo mismo que ahorita, pobreza y violencia. Las autoridades han presumido la disminución de la pobreza, pero no es verdad. Sí hay algunos apoyos en pensiones y en becas, pero no resuelve de fondo los problemas, porque la pobreza se siente en las familias que no tienen que comer, no les alcanza para vivir dignamente. Los maestros en las partes más alejadas carecemos de muchas cosas. Como docentes tenemos que hacer gastos para apoyar a los padres de familia en el mantenimiento de las escuelas. También cooperamos con las comunidades para sacar adelante sus festividades. La marginación nos afecta a todos los que vivimos en la Montaña y la sierra. Las maestras y los maestros no solo nos enfrentamos a la pobreza, también somos víctimas de asaltos, extorsiones y amenazas. Llamamos al gobierno federal a que garantice una educación digna y que aumente el salario de las maestras y maestros. No es real que ganamos 20 mil pesos mensuales. Queremos que hablen con la verdad, que digan cuánto ganamos los docentes de la Montaña. Queremos que este gobierno, que se dice progresista, cumpla con su compromiso de abrogar la ley del ISSSTE. Vamos a seguir en la lucha social en defensa de nuestros derechos. Acordamos que este lunes 22 vamos a realizar una marcha masiva en Chilpancingo para mostrar nuestra fuerza en el marco de la reunión tripartita. Les vamos a demostrar que somos muchos y no como dijo la presidenta que éramos el 2 por ciento de los movilizados. Aunque no tenemos la representación sindical, tenemos a las bases. Lo que más nos indigna es constatar que el gobierno de la cuarta transformación no ha roto para nada con el gran capital, al contrario, se convirtió en el capataz de los grandes empresarios y millonarios. Tampoco vemos en los políticos de Morena ni en los aspirantes a gobernador que estén comprometidos con las demandas de los movimientos sociales. Se mantienen al margen, prefieren nadar de a muertito, para no comprometerse con nadie y no causar enojo entre sus dirigentes. Siguen con las mismas prácticas vetustas de aliarse con caciques y personajes de la delincuencia para tener recursos que le permitan difundir su imagen. A nivel estructural no se ven cambios en el modelo económico, continúan con sus megaproyectos y con el modelo extractivista. Se mantiene el mismo sistema de justicia corrupto, porque la justicia se vende al mejor postor; no se castiga a los violadores de derechos humanos; se discrimina a la población indígena y afromexicana y se mantienen intocados los grandes intereses económicos de la oligarquía. Se confabulan con ellos para continuar con los negocios de las Afore. La CNTE y la CETEG son tratados como maestros radicales, como extremistas que se llegan a juntar con la ultraderecha. Es importante clarificar que desde su fundación en 1979, la CNTE, es un referente nacional de la izquierda social, que mantiene un modelo de organización horizontal que se revitaliza con sus asambleas y se fortifica con la renovación de sus dirigentes. Su retorno a los estados es para recuperar las fuerzas y evaluar la postura neoliberal de la 4T como defensora de las Afore. Share This Previous ArticleAbigail, en calidad de desaparecida No Newer Articles 1 hora ago