Violencia en la Montaña Huitzapula: en vilo por las balas y los bombardeos Una balacera “estalló” a las 11:30 de la noche este 3 de mayo de 2026 en la comunidad de San Pedro Huitzapula, municipio de Atlixtac, en la Montaña de Guerrero. La mayoría de las personas se resguardó en sus casas. Estaban en alerta las mujeres, abrazando a sus pequeños hijos e hijas. Las niñas y los niños se quedaron en las esquinas, llorando en silencio. La mañana de hoy tadavía se escuchan los balazos desde los cerros, donde civiles armados se encuentran atrincherados con armas de uso exclusivo del ejército mexicano, a un kilómetro de los caseríos de la comunidad de Huitzapula. A las 3 de la tarde se escucharon cuatro balazos más. El imperio de las balas han dejado una cauda de personas asesinadas y desaparecidas desde el 27 de octubre de 2024, cuando se convocó a una asamblea donde la mayoría rechazaron la entrada de la policía comunitaria. La discusión se tornó un remolino, los ánimos se elevaron y las balas rugieron en la cancha municipal. El saldo fueron dos muertos, los comuneros Germán Pacheco Tapia y Pedro Martínez Mercenario. Es un conflicto que permanece en la actualidad, sin que las autoridades atiendan en su integralidad. El último hecho de violencia fue la mañana del 27 abril cuando fue encontrado el profesor Abel Albino Torres, considerado en la comunidad como líder social, en la comunidad de Los Mesones. Había estado en calidad de desaparecido desde el sábado 25. Desde esta fecha se desató la “balacera y bombardeo” como si fuera una guerra. La violencia siguió el 30 de abril. No dejaron que se llevara con tranquilidad el festejo de día de las niñas y niños indígenas. Los habitantes aseguran que se trata de la supuesta policía comunitaria de San Juan Escalerilla, “pero la verdad es que son de la delincuencia organizada y nos quieren someter”. El 1 de mayo, 10 comisarios municipales del núcleo agrario de Huitzapula denunciaron las tropelías, y solicitaron a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que desarticule los grupos delincuenciales de la zona. En 15 puntos demandaron una base permanente del ejército en el centro de Huitzapula, recorridos en las carreteras, programas sociales, realización de obras, mejoramiento y ampliación de los servicios de salud, construcción de un banco de Bienestar, creación del municipio de Huitzapula y el reconocimiento y respeto a la autonomía como pueblo indígena. En su petición también responsabilizaron a la policía comunitaria de San Juan Escalerilla de lo que les pueda pasar a los habitantes. También exigieron agilizar las investigaciones y que se relicen búsquedas inmediatas de Luis Fernándo García Sánchez, oficial del registro civil en Zapotitlán Tablas, desaparecido el 10 de septiembre de 2025. Desde octubre de 2024 hay un registro de más de 19 asesinatos. El ruido de las “balas y los bombardeos con drones” han sido el pan de cada día. La población vive en la zozobra. No pueden ir a sus siembras al campo porque son emboscados. Las autoridades estatales han acudido, pero los habitantes de Huitzapula consideran que no es suficiente. A pesar de que hay presencia del ejército, solicitan con urgencia refuerzos de la Marina y la Guardia Nacional para proteger a los ciudadanos y ciudadanas, así como niñas y niños. Share This Previous ArticleSinaloa el espejo de Guerrero No Newer Articles 10 horas ago